EL MUNDO
La derrota del Quijote en la playa de la Barceloneta pone fin a sus aventuras. Aunque Cervantes hizo de Barcelona la primera ciudad literaria, su presencia en las calles es residual: ninguna escultura ni monumento le reivindica. Carme Riera, experta cervantina, lamenta ese "absoluto desconocimiento" Leer
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