COPE
La ciudad de Badajoz ha vuelto a ser escenario de un violento episodio con armas de fuego este jueves. Pasadas las tres y media de la tarde, se ha desatado un enfrentamiento a tiros en las inmediaciones del Revellín de San Roque, que según las primeras informaciones corresponde a un enfrentamiento entre varias familias. El suceso ha incluido una persecución en coche que ha extendido el tiroteo por la circunvalación y la avenida Santo Cristo de la Paz. Un amplio despliegue de la Policía Nacional y la Policía Local se ha movilizado en la zona para acordonar el área, buscar pistas y recabar testimonios de los vecinos. Durante la intervención, los agentes investigan un coche modelo Volkswagen Touran por su presunta implicación en los hechos. Además, una grúa municipal ha retirado una furgoneta blanca de la calle García de la Huerta, frente a la parroquia de San Roque, en el marco del mismo operativo. El pánico se ha apoderado de la avenida Santo Cristo de la Paz, donde se ha escuchado una serie de disparos frente a una farmacia 24 horas. En este establecimiento se han refugiado varias personas que podrían estar implicadas en el suceso que, tras cruzar la carretera, han entrado en el local y han obligado a las empleadas a encerrarse y llamar a la policía mientras se escuchaban nuevos disparos, uno de los cuales ha destrozado el mostrador. Una de las trabajadoras desobedeció y salió a la calle a pedir auxilio, mientras la otra intentó esconderse en un despacho, pero los dos asaltantes la siguieron, cerraron la puerta y la retuvieron hasta que ella logró convencerlos de que la dejaran salir para coger su móvil y avisar a las autoridades. Los agentes han peinado los alrededores en busca de pruebas balísticas, incluido el puente que conecta la Circunvalación con la avenida, lo que sugiere que los disparos se efectuaron desde un vehículo en marcha. Mariano Enrique, director de la ONG YMCA, ubicada justo enfrente, ha sido testigo de la huida. Según su relato, ha visto cómo "dos jóvenes huían a la carrera y se refugiaban en la farmacia". El director ha explicado que, en un primer momento, las empleadas pensaron que se trataba de un atraco, pero "enseguida se han dado cuenta de que lo que hacían era protegerse de los tiros". Previamente, se ha registrado otro tiroteo en el parque del Rivillas, en la zona comprendida entre los puentes de San Roque y el de la carretera de Sevilla. Testigos presenciales afirman haber escuchado al menos una decena de detonaciones de arma corta, probablemente 9mm, y han visto a los implicados, vestidos de negro, huir a la carrera hacia la zona de La Picuriña y la avenida Santo Cristo de la Paz para refugiarse en la citada farmacia. Uno de los coches perseguidores se habría situado frente al establecimiento descerrajando dos disparos que han destrozado el mostrador. "Ha sido un arma larga. El casquillo es de CETME o de un fusil parecido", relataba otro vecino, que se ha identificado como miembro de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado retirado. Este mismo testigo ha narrado parte de la huída: "los dos chavales han venido por el parque del Rivillas avisanto a gritos que les estaban disparando. Yo no he visto que llevaran nada en las manos, no se si la han podido tirar, porque los policías han estado buscando por allí". También refería en los micreófonos de COPE que ha habido movimientos sospechosos mientras los refugiados y al menos uno de los perseguidores eran detenidos: "han venido dos mujeres, se han sentado enfrente de donde estaba la policía y han llamado por teléfono a alguien, contándole todo lo que estaba pasando. No se como los agentes no se han dado cuenta. ¡Estaban al lado!". Este suceso se suma a la creciente sensación de inseguridad en Badajoz por la proliferación de armas y de sucesos violentos con atracos (esta misma semana en Gévora), robos (habituales en locales de hostelería) y enfrentamientos de este tipo. A mediados de este mismo mes de abril, una menor resultó herida por un proyectil mientras se encontraba en el patio del colegio San José de Calasanz, en el barrio de Antonio Domínguez. La policía aún no ha efectuado detenciones por aquel disparo. Además, durante el pasado mes de marzo, la capital pacense vivió cuatro ataques con disparos y cócteles molotov a viviendas en solo dos semanas, aunque sin causar heridos. Los sucesos tuvieron lugar en las barriadas del Cerro de Reyes, San Roque y El Progreso. Una de las principales hipótesis con las que trabajaba la policía es que se trataba de un enfrentamiento entre dos familias de la zona, una línea de investigación que vuelve a cobrar fuerza tras los hechos de este jueves. El Delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha sido preguntado por los medios en numerosas ocasiones por la preocupación que se está generando entre los ciudadanos por este tipo de sucesos. Quintana ha optado por remitirnos a las estadísticas de criminalidad, con Extremadura como la región de España con menos crímenes por habitante, o incluso ha llegado a culpar a los propios medios de "alarmar" con informaciones falsas o bulos.
Go to News Site