Collector
A matar | Collector
A matar
Diario de Noticias

A matar

Como ya sabrán, miles de personas se juntaron en Sevilla por la final futbolera. Unas en su mayoría de Gipuzkoa, otras sobre todo de Madrid. Y, salvo cienchorras sin fronteras, el mogollón se mezcló en calles y tabernas con sensatez y alegría. Ole, ole y ole. Tal vez alguien replique con ese horrible comodín, “como no podía ser de otra manera”. Bueno, sí, sí podía ser de otra manera. A veces el balón es suficiente para que un yogui abandone su condición de ciudadano, incluso la de aficionado, y acabe en fanático. También basta una copa para que algún sobrio derive en botarate sin penalti de por medio. Enhorabuena, pues, a ambas hinchadas, que ni etílicas se desbocaron.

Go to News Site