COPE
El emblemático bar La Moderna de Jerez ha sido el escenario de una nueva edición del espacio de la Cope 'Razones 2031', una tertulia que, pese a no poder celebrar la Capital Europea de la Cultura, sigue buceando en la identidad jerezana. En esta ocasión, el encuentro ha reunido al pintor y bodeguero Fermín García Villaescusa y al periodista y flamencólogo Juan Garrido. Uno de los momentos más destacados de la charla ha llegado con la sorprendente teoría de Fermín García Villaescusa sobre el vino de Jerez. "El vino de Jerez es el vino más cariñoso que existe", ha afirmado, proponiendo que debería haberse vendido como "un vino amoroso, un vino de cariño" para atraer al público. Según el pintor, es un vino que une a las personas, capaz de sanar viejas rencillas con solo un par de copas. Villaescusa ha lamentado que no se haya potenciado esta faceta, a pesar de que los vinos de Jerez acaparan premios internacionales. "Nadie ha buscado la esencia del vino de Jerez", ha señalado, explicando que su carácter "tremendamente cariñoso" se ha pasado por alto. También ha advertido de su naturaleza "traicionera" debido a su alta graduación alcohólica, ya que "es un vino que se te sube rápido" y funciona como un gran "desinhibidor", útil incluso para soltarse antes de pintar. Por su parte, el experto Juan Garrido ha defendido el papel de la ciudad como epicentro del flamenco. "Como en Jerez se sigue manteniendo el flamenco, no se mantiene en ningún sitio", ha asegurado, basándose en su experiencia y en conversaciones con entendidos de toda Andalucía. Garrido sostiene que, a diferencia de otras épocas en las que los artistas debían ir a Sevilla para trabajar, "ahora se mira mucho a Jerez" porque "sigue siendo una fábrica de artistas" con una fuerte tradición familiar y oral. El flamencólogo también ha abordado la fascinación internacional por este arte, especialmente en Japón. Ha explicado que el flamenco caló hondo en el país nipón por ser la antítesis de su cultura introvertida. Sin embargo, ha apuntado que el modelo ha cambiado: ahora son los artistas japoneses quienes protagonizan los espectáculos, y los jerezanos "se la piensan" antes de ir a Japón porque "económicamente no les supone tanto como hace 20 o 30 años".. Fermín García Villaescusa también ha compartido sus fuentes de inspiración artística, destacando su fascinación por los patios de la ciudad. "La cultura de patios de Jerez no existe en ninguna parte del mundo", ha sentenciado. El pintor ha relatado cómo se dedicó a recorrer las callejuelas para capturar la "solera especial" de estos espacios, un encanto que, lamenta, "se va perdiendo" con las reformas. Además de los patios, ha recordado su trabajo como cartelista, como el que realizó para la Semana Santa de Jerez de 2018, inspirado en los cuadros de Sorolla. Para aquella obra, buscó "una imagen simple, pero que representara lo que es la verdad, Semana Santa, de mi ciudad", eligiendo una escena de la hermandad de los Judíos en el barrio de Santiago para crear una imagen representativa y única de Jerez.
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