Cope Zaragoza
No ha sido una mañana cualquiera en la residencia La Bonanova. El silencio habitual se ha roto con ladridos y aplausos de agradecimiento. Los usuarios del centro han sido testigos directos de la destreza de la unidad canina de los Bomberos de Mallorca, unos animales que no solo son mascotas, sino piezas clave en la búsqueda de personas desaparecidas en situaciones extremas. La vicepresidenta del IMAS, Magdalena García Gual, junto al director insular de Emergències, Joan Fornàs, han acompañado a los mayores en una jornada donde la disciplina y la ternura se han dado la mano. La unidad, nacida en 2007, está formada actualmente por cuatro bomberos y sus respectivos perros. Según ha explicado García Gual, estos animales poseen una capacidad asombrosa para detectar humanos en entornos de "máxima complejidad", como edificios derrumbados o grandes áreas de montaña. "Su actuación reduce notablemente el tiempo de respuesta en las primeras horas de una desaparición, que son las más decisivas", ha subrayado la vicepresidenta, destacando el valor de este servicio público que combina tecnología olfativa natural con una coordinación humana milimétrica. Durante la exhibición, los residentes han disfrutado de simulaciones reales de búsqueda. Los bomberos han detallado las técnicas de entrenamiento de estos perros de rescate, que deben superar años de disciplina para integrar la unidad. Joan Fornàs ha incidido en que estos animales son un apoyo vital para el Grupo de Rescate de Montaña, permitiendo cubrir extensiones de terreno que para un humano serían inalcanzables en poco tiempo. Además, aprovechando la cercanía del buen tiempo y la temporada de excursiones, los bomberos han lanzado un mensaje de prudencia a la población. Han recordado la importancia de salir a la montaña con el móvil cargado, agua suficiente, calzado adecuado y, sobre todo, habiendo avisado previamente de la ruta que se va a realizar. Más allá de la técnica, la visita ha tenido un profundo componente social. Esta iniciativa se enmarca dentro del modelo de atención centrada en la persona que promueve el IMAS. Para muchos usuarios, el contacto con los animales y conocer el día a día de "fuera" es una herramienta fundamental para combatir la soledad no deseada. "Es una manera de acercar la sociedad a la residencia y que ellos se sientan parte del engranaje de la isla", explicaban los responsables del centro, mientras los mayores acariciaban a los que, probablemente, sean los bomberos más queridos de todo el Consell de Mallorca.
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