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Este jueves un vídeo de la comisión federal del PSOE de 2016 ponía patas arriba las redacciones de los programas de televisión. En las imágenes se veía cómo una persona trapicheaba con una «urna clandestina» con la que presuntamente Pedro Sánchez habría intentado amañar aquellas primarias. Una de las protagonistas del vídeo era Susana Díaz que este viernes ha entrado en 'Espejo Público' (Antena 3) para decir alto y claro lo que pensaba de lo que pasó. 'Espejo Público' entraba en su segunda parte, cuando Miquel Valls, presentador del matinal, daba la bienvenida a Susana Díaz que entraba por videollamada para hablar del vídeo de la comisión federal del PSOE de 2016. «Fue desagradable, la verdad», comenzaba diciendo la expresidenta de la Junta de Andalucía que reconocía que no había visto las imágenes. «No me apetece volver a vivir aquello, yo he conseguido seguir adelante sin rencor, pensando en el futuro y yo no quiero pasar página. Lo pasé mal aquel día, lo he pasado muy mal los años después... Aquello me provoca mucho dolor», aseguraba la colaboradora del matinal de Antena 3. «Susana, ¿para ti es el día después de la decepción de Sánchez?», le preguntaba Gema López a Díaz que rehuía la pregunta. «No voy a entrar, yo he entrado porque soy colaboradora vuestra y amiga, pero no porque yo quiera reabrir aquello», manifestaba la tertuliana que tampoco respondía cuando le preguntaban por las palabras que Pedro Sánchez le dirigió al referirse a sus «lágrimas de cocodrilo». «Lo que yo piense no va a cambiar nada. No voy a entrar», decía Susana Díaz a la que le preguntaban el motivo de su silencio. «Cualquier cosa que diga le va a hacer daño a mis compañeros y a mí me ha costado recomponerse y afortunadamente lo he conseguido y primero creo que le haría daño a la organización y, segundo, también a mí me duele aquello y no quiero volver a pasarlo», indicaba Susana Díaz ante las cámaras de 'Espejo Público'. «Me sorprende mucho que no quieras entrar en algo que se ha contado durante mucho tiempo», le replicaba Miquel Valls a la colaboradora. «El desahogo ya no sirve para nada», le contestaba Susana Díaz al presentador, momento en el que Isabel Rábago señalaba que el silencio de la colaborador se debía a que Pedro Sánchez todavía era «su jefe», algo que enfadó a Díaz. «Vamos a ver, mi jefe es mi ética... A mí no me duele decir las cosas con las que no estoy de acuerdo... que sea el secretario general de mi partido no quiere decir que yo tenga que renunciar a mis principios y a mi ética», le replicaba la política. Entonces, un tertuliano del espacio dio con la clave del silencio de Susana Díaz, ya que consideraba que era una estrategia política «inteligente». «Hay algo que estamos por encima, yo veo a Susana y creo que es verdad lo que está diciendo. Eso lo entiendo, pero estamos pasando por alto que, además, de too eso, esa es una reacción política muy inteligente... Esta reacción es muy inteligente porque su silencio amplifica la denuncia, no necesita decir nada que ya se ve, que hay un tipo que guarda una urna en una mampara, qué va a decir, meterse en una refriega es un disparate, ese silencio políticamente es una estrategia muy inteligente y no diga que desmienta a lo otro pero va acompañado», afirmaba el tertuliano de 'Espejo Público'.
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