Cope Zaragoza
La guionista, directora y exministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha presentado su última película, 'Después de Kim', en el programa 'Herrera en COPE'. La cinta, protagonizada por Adriana Ozores y Darío Grandinetti, narra la historia de una pareja divorciada que viaja a España tras la muerte de su hija, con la que apenas tenían relación, y descubren no solo que fue asesinada, sino que tenían un nieto de cuatro años que ahora está desaparecido. La trama se complica cuando los abuelos, que no sabían de la existencia del niño, deciden quedarse en Benidorm para encontrarlo. González-Sinde explica que los protagonistas tienen actitudes opuestas frente al duelo: "ella se hunde, cuando en realidad es la mujer más independiente [...] y él, en cambio, es el que tira para adelante". La directora destaca la química entre los actores, que "parecen un matrimonio de toda la vida que se lleva mal". El largometraje está basado en una novela homónima escrita por la propia González-Sinde y publicada en 2019. Fue el productor Gerardo Herrero quien, tras conocer el argumento, la animó a llevarla al cine. La directora ha confesado que adaptar su propia obra le dio más libertad creativa: "no estoy preocupada con si se va a sentir traicionado el novelista o la novelista, así que echo de mi capa un sayo". 'Después de Kim' es una película de contrastes, que mezcla el drama familiar con el thriller policial y toques de comedia. "Hay toda una trama policíaca delincuencial detrás de esa desaparición del niño y de la muerte de la hija, y que eso a ellos les viene grandísimo", señala la cineasta. La banda sonora cuenta con una canción original, 'Sin decir adiós', compuesta e interpretada por Cristina Rosenvinge, quien también tiene un papel en el filme. La elección de Benidorm como escenario no es casual. González-Sinde, que pasa largas temporadas en la Costa Blanca, se siente fascinada por la "transformación constante" de la ciudad y su "cruce de caminos de gentes tan variadas". La película explora el contraste entre el bullicio urbano y la naturaleza del parque de Sierra Helada, donde se rodó el final. Uno de los temas centrales es el desconocimiento sobre los seres queridos. La directora se hizo eco de las palabras de un detective que afirmaba que "nunca sabemos el 100% de la vida de nuestros familiares, sabemos apenas un 40%". En la película, los padres descubren que el comportamiento conflictivo de su hija se debía al divorcio tan áspero que tuvieron, lo que añade un fuerte complejo de culpabilidad a los personajes. Durante la entrevista con Alberto Herrera y Jero Martín, la exministra de Cultura también ha sido tajante sobre su futuro en la política, afirmando con un rotundo "no" que volvería a ocupar un cargo. "Fíjate cómo está el panorama ahora, lo dura que es la política, lo agresivo que es el discurso político", ha argumentado. Para ella, "hoy en día la política te desprestigia como profesional". González-Sinde cree que la política es para perfiles como los funcionarios, "gente que tiene una plaza a la que volver", ya que para un profesional autónomo como ella supone "cerrar el chiringuito". A pesar de calificar la experiencia como un "orgullo" y un trabajo "maravilloso y apasionante", ha destacado el alto coste personal y la falta de vida que conlleva, especialmente en una cartera como la de Cultura.
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