INFORMACION
El cuento de nunca acabar. Eso es lo que está sucediendo con la plaga de la xylella, que pese al agresivo plan de erradicación que se está aplicado, sigue avanzando de forma inexorable, devorando a los almendros alicantinos. Tanto es así que en un año, según la última actualización publicada por la Conselleria de Agricultura, la zona directamente infectada se ha incrementado en un 9,86 %, hasta las 4.400 hectáreas, mientras que la demarcada, es decir, la que actúa como tampón preventivo, lo ha hecho en un 3,11 %, situándose en 170.721 hectáreas. Y todo ello tiene consecuencias, toda vez que ya se han arrancado 315.166 árboles, 30.666 más que en el anterior balance, lo que equivale en conjunto a 1.575 toneladas de producción. Además, en un contexto en el que la cifra de municipios infectados se ha elevado hasta 72, después de que Xixona, Beniarrés y Orxeta se hayan incorporado a la lista.
Go to News Site