Cope Zaragoza
Una primavera más, Los Molinos vive un espectáculo natural con el cambroño, un arbusto que estalla en floración cubriendo el paisaje de un vibrante color amarillo. Se ha convertido desde hace unos años en revulsivo turístico, a la altura de los cerezos del Valle del Jerte en Cáceres, los melocotoneros de Cieza en Murcia o los campos de lavanda en Brihuega (Guadalajara). Un festival de la Naturaleza que va acompañado de distintas actividades. Con rutas a caballo, en bicicleta o a pie se puede disfrutar del cambroñal, que tiende una alfombra dorada sobre las dehesas, los márgenes de los caminos y las laderas de su monte más emblemático, La Peñota. El municipio cuenta con la zona más extensa del territorio con esta maravillosa floración, una explosión de color amarillo que lo ha situado en el mapa del turismo de Naturaleza. "Imagínate, son 800 hectáreas de cambroño. Es un endemismo de la Sierra de Guadarrama. Y luego con la belleza que tiene, son millones de flores que van saliendo y van subiendo hacia arriba, a La Peñota. Y esto es muy curioso de ver, es una cosa única que tenemos", cuenta a COPE de la SIERRA Luis Sancho, vecino, guía ambiental y gran conocer del cambroño. Ahora es un reclamo turístico, pero esta planta tuvo sus usos tradicionales: para leña en el hogar o en las tahonas: decían los panaderos que daba un sabor especial a sus productos. Y eso que el arbusto es venenoso. De hecho, en medicina se usaba como vomitivo. El ganado se lo come, aunque sólo la flor. "Antaño se usaba para la leña para el pueblo, para los hornos de pan... ya no se utiliza para eso, pero sigue utilizándose para la ganadería. Y se comen la flor, que es una cosa un poco rara, porque el cambroño es venenoso en general, pero sí, se la comen", dice Luis Sancho, quien participa en el Festival del Cambroño este año ofreciendo una charla sobre uno de los caminos tradicionales de Los Molinos, el del Mostajo. Será este viernes, 24 de abril, en la Casa Museo Julio Escobar a las seis de la tarde. Este sábado, 25 de abril, es el Día del Cambroño, habrá marcha nórdica a las diez de la mañana y, en la Plaza del Ayuntamiento, dos conciertos: de saxo a la una y media de la tarde y, a las cuatro y media de música de los 80 y 90. Todo el que tenga interés en disfrutar de la floración del cambroño lo puede hacer ya, aunque en el Ayuntamiento de Los Molinos reconocen que el mejor momento para verlo es a finales de mayo, cuando el manto amarillo cubre la parte alta de la montaña. El Festival del Cambroño, de hecho, se prolongará hasta el 17 de mayo e incluye durante los fines de semana actividades deportivas y talleres para toda la familia, experiencias gastronómicas y conciertos al aire libre, incluso en plena Naturaleza, como el que ofrecerá Strad, el violinista rebelde, junto a la ermita de la Virgen del Espino el 10 de mayo. Ese mismo día, como novedad, una concentración motera. La programación completa se puede consultar en www.ayto-losmolinos.es.
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