Cope Zaragoza
La llegada de un nuevo dique flotante a Tenerife ha revelado una paradoja en el mercado laboral canario: existen puestos de trabajo muy bien remunerados que las empresas no logran cubrir con personal local. Esta situación obliga a compañías como Tenerife Shipyards a buscar talento en el extranjero para puestos especializados, con sueldos que pueden alcanzar los 7.500 euros al mes para un soldador. El CEO de Tenerife Shipyards ha reconocido que, para poner en marcha la nueva infraestructura en junio, se ven obligados a importar entre un 10% y un 15% del personal de otros puntos de Europa. Para hacer frente a esta situación, la Federación de Empresarios del Metal y Nuevas Tecnologías de Santa Cruz de Tenerife (FEMETE) lleva años trabajando en la formación de profesionales. Juan Antonio Jiménez, presidente de FEMETE, ha señalado la importancia de estas oportunidades para el talento local: "Tenemos que dotar al mercado de lo que nos piden los empresarios". El objetivo es claro: "dotarlas de talento canario que podamos retener y que mejore la calidad de vida de los canarios". Actualmente, FEMETE tiene en marcha programas como Impulso Azul, financiado por el Cabildo con fondos Fedecan, que ofrece cursos becados y con un 30% de formación dual en empresas. Las especialidades formativas incluyen hidráulica aplicada al sector naval, electricidad y electrónica naval o sistemas contra incendios, y se imparten en las instalaciones de la Autoridad Portuaria. La inserción laboral de los alumnos que completan estos itinerarios es prácticamente total. "Estamos frotándonos las manos y con unas ganas enormes de que a estos muchachos y muchachas los llamen", ha asegurado el presidente de FEMETE. La demanda es tan alta que ya se trabaja en un futuro centro de formación naval e industrial dentro del puerto de Santa Cruz, un proyecto que cuenta con el apoyo del Gobierno de Canarias, el Cabildo, el Ayuntamiento de Santa Cruz y la propia Autoridad Portuaria. El presidente de FEMETE ha destacado que la economía azul es uno de los grandes retos de Canarias y un foco de crecimiento para los próximos años. El desarrollo de la energía eólica offshore, por ejemplo, podría generar "miles de puestos de trabajo". Jiménez ha recordado que el sector naval es muy amplio y diverso: "Un barco es como una pequeña ciudad, necesita absolutamente de todo". Jiménez también ha señalado un cambio de mentalidad en la sociedad, que empieza a valorar la formación profesional como una vía de futuro tan válida como la universitaria. Ha afirmado que profesiones como fontanero, electricista o soldador "será muy difícil que los pueda suplir la inteligencia artificial" y, por tanto, estarán cada vez mejor remunerados por la ley de la oferta y la demanda. Este sector, tradicionalmente masculinizado, también se está abriendo a las mujeres. Jiménez ha celebrado que entre un 20% y un 30% del alumnado de sus formaciones ya son mujeres, que además "suelen ser brillantes". "Ya no podemos pensar en estas profesiones como profesiones sucias", ha comentado, explicando que la imagen del mecánico con las manos manchadas ya no se corresponde con la realidad de unos talleres llenos de técnica y electrónica, y animando a más mujeres a incorporarse para alcanzar un mayor equilibrio.
Go to News Site