ABC
Ni el Peugeot era un Peugeot, sino un Mercedes, ni la urna del intento del pucherazo estaba detrás de una cortina sino en un cuarto semiescondido. La infatigable colega Ketty Garat ha desmontado en un libro dos de las principales mentiras fundacionales del sanchismo, la primera de las cuales fue convertida en mito y la segunda derivó en símbolo de los métodos con que el actual presidente resolvía a nivel interno las discrepancias y los conflictos. La cortina hubiera sido un procedimiento de transparencia cuestionable pero el cubículo era el escenario apropiado para un escrutinio clandestino. Si eso lo hizo en un comité federal, en presencia de sus compañeros, cabe imaginar lo que pudo ocurrir en las dos primarias que... Ver Más
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