INFORMACION
He cruzado la frontera de los 50 y a mi alrededor ha pasado algo curioso. Casi todas mis amigas se tunean. Las que no se ponen bótox recurren al ácido hialurónico o se pinchan para adelgazar. Y yo las miro y las veo raras. La del ácido hialurónico no tiene arrugas, claro. Tampoco tiene la cara normal. Está hinchada como un balón de fútbol. La del Ozempic está tan delgada que da un poco de grima y, además, tiene más arrugas que antes. Y la que se puso labios hace años… mejor ni lo comentamos. Yo, en cambio, practico la dieta de los pobres, que consiste en engordar un par de quilos al año para que la piel se vaya estirando. No me he puesto una crema en la vida y, oye, no estoy tan mal. También ayuda no tener hijos ni marido. Menos estrés, menos desgaste.
Go to News Site