LA NACION
Un hombre de 46 años revoleó a la mascota de su hijastra y quedó imputado por el delito de maltrato y crueldad a los animales. Fue una vecina quien escuchó los sollozos del animal y llamó al 911. El tema abre un debate porque las sanciones por maltrato animal siguen siendo muy bajas. Lucía Pereyra nos cuenta cómo funcionan en este tipo de casos.
Go to News Site