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Dilemas éticos del True Crime: "Es necesario educar a la audiencia. Despierta mucho interés porque trata de hechos llamativos, pero también porque trata sobre la muerte" | Collector
Dilemas éticos del True Crime:
Cope Zaragoza

Dilemas éticos del True Crime: "Es necesario educar a la audiencia. Despierta mucho interés porque trata de hechos llamativos, pero también porque trata sobre la muerte"

Series y documentales, pero también podcast y libros analizan con gran éxito de público delitos reales a través de los detalles de los hechos, la psicología de víctimas y victimarios, y el desarrollo del procedimiento judicial. Las implicaciones éticas son evidentes, como en todo tipo de acto comunicativo, pero más cuando tratamos hechos criminales. Es lo que abordan los profesores de comunicación Alfonso Méndiz, de la Universidad Internacional de Cataluña, y Marta Sánchez Esparza, de la Rey Juan Carlos de Madrid, en «21 dilemas éticos del True Crime contemporáneo». Alfonso Méndiz explica que esta investigación nace de una tesis que él mismo dirigió a Marta Sánchez Esparza, la coautora de este libro, sobre el periodismo judicial y cómo la prensa hace un juicio paralelo a la sentencia de los órganos judiciales. «De ahí pasamos a estudiar la evolución del género, cómo nacen los relatos de bandoleros del siglo XIX y cómo enlaza con la literatura. Pero veíamos que hacía falta una reflexión ética y por eso decidimos estudiar y escribir este libro». Es mucha la audiencia que consigue este género. Por ejemplo, y en la última década hay más de 30 documentales y series de gran impacto centrados en casos reales y famosos. Alfonso Méndiz nos explica a qué se debe este auge, que tiene mucho que ver con el tabú de la muerte: «El True Crime despierta mucho interés porque trata de hechos llamativos, relevantes en la vida social, pero también porque trata sobre la muerte, un tema que se está olvidando en la ficción, donde aparece como algo llamativo, fantasioso. Aquí nos la presenta como algo real, que ha sucedido y que se ve cercana, que forma parte de nuestra vida». Marta Sánchez Esparza, coautora de esta investigación, nos detalla cómo debería ser abordado este género para respetar principios fundamentales, que por otro lado son totalmente coincidentes con los valores de la doctrina cristiana: «En primer lugar, esta narrativa debe ser persona-céntrica, la persona al centro, la dignidad de las víctimas y de las familias de las víctimas al centro. Eso frente a las demandas de sensacionalismo, del entretenimiento o del morbo y a esa tendencia a estetizar el crimen que forma parte de muchos de esos relatos. Hay que tener en cuenta que esos relatos pueden reabrir viejas heridas y revictimizar a las personas afectadas». Los autores nos invitan a ver la cuestión ética o los valores humanos más esenciales, no como un obstáculo para la creación y la investigación periodística, sino el camino para alcanzar la excelencia narrativa y la responsabilidad social. Alfonso Méndiz destaca sobre todo tres dilemas éticos del True Crime: «El primero es el crimen convertido en espectáculo. El dolor nunca puede ser objeto de entretenimiento, nunca. El segundo es la glorificación de criminales, porque ahora se les da voz y se les permite contar el relato como ellos creen o quieren que la gente se lo crea. Y en tercer lugar, lo más lamentable de todo, es que asesinos se lucran vendiendo los derechos sobre sus crímenes. Esto deberíamos erradicarlo de raíz». La audiencia también decide sobre lo que consume. Al final, el espectador, el lector, el oyente, puede y debe poner los límites. Pero para eso hay que formarse: «Es necesario educar a la audiencia en una recepción crítica de los formatos de True Crime. Comprender que las narrativas de True Crime construyen sentido, no solamente cuentan hechos, fomentar la empatía hacia las víctimas, cuestionar el tratamiento de estos sucesos morbosamente y reflexionar sobre los límites éticos del consumo de historias reales, que tienen consecuencias también reales, sobre personas también reales», afirma Sánchez Esparza. El libro está a la venta y también disponible en abierto a través de la web comunicacionsocial.es.

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