ABC
La separación entre Paz Vega y Orson Salazar ya es un hecho. Durante semanas, la actriz había dejado ver en redes sociales que atravesaba un momento personal distinto, con mensajes que hablaban de cambios y de cerrar etapas, y que hicieron saltar unas alarmas que finalmente se han confirmado. Es, sin duda, algo muy sorprendente, porque llevaban más de veinte años juntos, eran una de las parejas más sólidas del panorama social y, además, hacían tándem en el trabajo, puesto que él se encargaba de representarla y de llevar todo lo relativo a la parte más burocrática de la carrera de la actriz . Y esto cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que los pocos datos que se han publicado acerca de los motivos de la decisión apuntan a problemas en el terreno económico. De hecho, se apunta a posibles conflictos económicos entre ellos como uno de los factores que habrían influido en la ruptura. Pero vayamos por partes. La actriz y su marido no comparten ningún inmueble a nombre de ambos en España; lo que sí comparten son sociedades, concretamente dos: Orpasa Patrimonio SL y Max Club 69 OP SL, que es con la que empezaron todos los problemas. Bajo el paraguas de esta entidad, Paz gestionaba sus ingresos y, cuando Hacienda cambió el criterio con carácter retroactivo, dejando claro que había que tributar como personas físicas y no como empresas, ella no pudo demostrar que su sociedad fuera en realidad un equipo y funcionara como tal. Max Club 69 OP SL se dio de alta en 1998 a nombre de Paz y Orson se unió en 2003 para poder administrarla; nunca ha presentado cuentas. Orpasa Producciones SL nació dos años después, en 2005, como promotora inmobiliaria; en ella ambos ocupan el cargo de administradores solidarios y tampoco han presentado nunca cuentas. A nombre solo de ella también consta Espejito Espejito SL, una productora inactiva desde 2016, y a nombre solo de él, Victory Gens Partners Trust SL, Fik Brothers SL y Pro Aikos Independent SL, todas ellas sin apenas movimientos desde hace años. La última es la única que ha presentado cuentas en algún momento, pero fue hace siete años, en 2019, cuando declaró un total activo de 720.000 euros. En cuanto a propiedades, Orson no tiene ninguna en nuestro país y Paz, hasta hace solo unos meses, mantenía participaciones en dos: por un lado, un piso en el barrio de la Justicia y, por otro, un dúplex en Sevilla. Este último solo es suyo en un 33,3 %, porque comparte propiedad con su madre y su hermana, y sobre su parte constan en la nota simple varias anotaciones por problemas con el fisco. El piso madrileño, desde que lo compró en el año 2000, estaba en un 65 % a nombre de su empresa Espejito Espejito SL y en un 35 % al suyo propio, pero a finales de 2025 se tuvo que deshacer del primer porcentaje para hacer frente a un embargo por el impago de varias cuotas de IRPF que ascendería a 1,2 millones de euros, del que ella no tenía noticias, según explicaba la revista Lecturas, y que habría sido el catalizador de la separación. Ya antes de tener que desprenderse de él, trató de salvarlo con hasta dos rehipotecas, quedando así en una situación muy complicada. Pero la actriz, pese a estar pasando por un momento muy vulnerable, al que además tiene que hacer frente sola, ya ha tomado las riendas y se está haciendo cargo de la situación. Y, según ha podido saber ABC, no es solo que ya tenga un equipo para hacerlo, es que además se ha molestado en informarse con varios profesionales hasta tomar la decisión de en quién confiar para poner orden en su patrimonio, y lo primero que se ha hecho es un estudio pormenorizado de la situación actual, pues la mayoría de las empresas ni siquiera han presentado cuentas y, por tanto, ahora toca poner todo al día y tomar decisiones que lleven a una solución definitiva. Lo que está claro es que, con Orson, aparte de disolver o de que uno de los dos salga de las entidades que comparten, poco más tienen que repartir en el terreno económico, puesto que en realidad lo que hay son unas deudas que rondarían más del millón de euros y, de manera legal, todas pesan a nombre de ella. Otro punto que se ha publicado en varios medios era que también habría tenido que vender la casa de La Moraleja en la que se la ha visto en algunas ocasiones, pero lo cierto es que esta vivienda nunca ha sido suya en propiedad: jamás ha constado ni a su nombre ni al de Orson, ni al de ninguna de sus empresas, por lo que se deduce que el tiempo que han vivido allí ha sido de alquiler. Y eso que Paz no ha dejado nunca de trabajar: no solo como actriz, tanto en España desde finales de los noventa como durante los quince años que vivió en Los Ángeles, sino también como directora y escritora. En 2023 se estrenó con 'Rita', una cinta que tenía parte autobiográfica basada en su infancia, y ahora repite experiencia escribiendo y dirigiendo 'Ana No', proyecto en el que está muy centrada y que es una adaptación de la novela de Agustín Gómez Arcos que lleva el mismo nombre. Además, debe de estar abierta a otros proyectos, puesto que ha fichado por la agencia de talentos Meraki Agents tras perder la representación de su ahora exmarido.
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