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El maltrato a Begoña Gómez y la impunidad de Kitchen provocan una reacción de Ferraz contra el lawfare | Collector
El maltrato a Begoña Gómez y la impunidad de Kitchen provocan una reacción de Ferraz contra el lawfare
El Plural

El maltrato a Begoña Gómez y la impunidad de Kitchen provocan una reacción de Ferraz contra el lawfare

El juicio por el caso Kitchen estas semanas deja, según quien las interprete, diferentes conclusiones sobre cómo funcionaba la trama articulada durante el Gobierno de Mariano Rajoy para robar información sobre la caja B del Partido Popular a su extesorero Luis Bárcenas. Lo que sí está quedando claro con el avance del caso en la Audiencia Nacional son las dos formas de dirigir una causa que parece que existen según quién esté sentado en el banquillo. Y es que aún está muy fresca en la memoria colectiva la polémica instrucción del juez Juan Carlos Peinado del caso que afecta a Begoña Gómez. Antes de procesar a la mujer del presidente del Gobierno por cuatro delitos, el magistrado dirigió dos años de procedimiento en el que las conclusiones iban antes que las pesquisas, y las pruebas no eran un requisito indispensable para señalar a Gómez y tratar de elevar el dedo hacia el Ejecutivo. Este contraste lleva, inevitablemente, a la sede del Partido Socialista, donde el recelo a poner de manifiesto lo que hacen algunos jueces se ha ido diluyendo con el paso del tiempo. Las reservas del sector más tradicional de Ferraz, que cuestionaba las críticas de miembros del Gobierno en aras de mantener la separación de poderes, van quedando a un lado, y dando paso a una voz cada vez más unánime sobre cómo actúan magistrados como Peinado, el instructor de la causa contra el fiscal general del Estado, Ángel Hurtado, o algunos de los que han intervenido en el juicio a la Kitchen, como Manuel García-Castellón o Teresa Palacios. Ferraz da un paso al frente: "No podemos opinar" El empeño de Peinado en ampliar la causa y su número de imputados contrasta, inevitablemente, con un caso Kitchen en el que a pesar de que existían audios que incriminaban a María Dolores de Cospedal, la exministra se sentó este jueves en la silla de los testigos, donde también estuvo Mariano Rajoy, aunque el expresidente no podría ser imputado por dirigir la trama política y policial que se investiga -como reflejan cada vez más los testimonios- al haber prescrito el hecho. El anuncio del procesamiento de Begoña Gómez fue un punto de inflexión en Ferraz y Moncloa. Los recelos a las críticas quedaron a un lado cuando alzaron la voz varios ministros, encabezados por el propio titular de Justicia, Félix Bolaños. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, al día siguiente del auto de acusación de Peinado, el ministro reiteró que se sentía "avergonzado" por la actuación del juez: "Mis opiniones no son nuevas. Las reitero. Son absolutamente respetuosas en lo personal, y en el ejercicio de mi libertad de expresión, yo califico y opino sobre resoluciones judiciales", defendió. Esto abrió la veda para que distintas voces socialistas volvieran a poner de manifiesto la diferencia de trato con otros candidatos a procesado, como Cospedal, a quien el juez García-Castellón libró del banquillo de los acusados durante la instrucción de Kitchen. La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, señaló...

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