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Carolina, electricista: "De 100 autónomos solo tres están titulados. El resto harán el trabajo, firmará otro por 500€ y si luego se te prende fuego la casa, eso es un problema" | Collector
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Carolina, electricista: "De 100 autónomos solo tres están titulados. El resto harán el trabajo, firmará otro por 500€ y si luego se te prende fuego la casa, eso es un problema"

El trabajo de electricista en España es uno de esos oficios esenciales que muchas veces pasan desapercibidos… hasta que surge un problema. Desde una avería en casa hasta una instalación completa, su labor es clave para la seguridad y el día a día de millones de hogares. Sin embargo, detrás de este sector hay una realidad compleja marcada por la falta de formación, la desinformación y, en algunos casos, prácticas irregulares. A pesar de los avances tecnológicos y normativos, el sector sigue enfrentándose a importantes retos. La escasez de profesionales cualificados y el intrusismo laboral generan situaciones que, según denuncian muchos expertos, pueden acabar teniendo consecuencias graves para los consumidores. “De 100 autónomos solo tres están titulados. El resto harán el trabajo, firmará otro por 500€ y si luego se te prende fuego la casa, eso es un problema”, señala Carolina, electricista, en una entrevista en el canal de YouTube Sector Oficios Podcast. Su testimonio pone sobre la mesa una realidad preocupante: la falta de profesionales acreditados en un sector donde la seguridad debería ser prioritaria. Según explica, muchas instalaciones eléctricas se realizan sin cumplir correctamente la normativa. “Hay electricistas que ni siquiera saben para qué sirve un sobretensiones o cómo funciona una toma de tierra”, advierte, subrayando el riesgo que esto supone para los usuarios. Carolina relata situaciones que reflejan la gravedad del problema. En una de sus experiencias profesionales, se encuentra con una instalación antigua en condiciones peligrosas: “Cableado de hace 60 o 70 años, empalmes ocultos y sin cumplir normativa”, describe. Estos casos no son aislados. La electricista insiste en que muchas viviendas presentan deficiencias importantes que pasan desapercibidas hasta que ocurre un fallo grave. “Hay clientes que no entienden por qué hay que cambiar algo que ‘ha funcionado toda la vida’, pero no ven el riesgo que hay detrás”, explica. Uno de los puntos más polémicos que denuncia Carolina es la práctica de firmar instalaciones realizadas por otros profesionales no cualificados. “El trabajo lo hace uno y luego otro lo firma por dinero”, señala, algo que, además de ilegal, genera una competencia desleal en el sector. Esta situación no solo perjudica a los profesionales formados, sino que también pone en peligro a los clientes. En muchos casos, las instalaciones no cumplen los requisitos técnicos necesarios, lo que puede derivar en averías, cortocircuitos o incluso incendios. Otro de los grandes problemas que detecta es la falta de formación continua. “No está llegando la información a donde tiene que llegar”, afirma. Según explica, muchos profesionales desconocen cambios en la normativa o nuevas exigencias técnicas, lo que dificulta garantizar instalaciones seguras. En este sentido, reclama una mayor divulgación y formación dentro del sector. “Hace falta muchísima información sobre lo que es obligatorio y por qué se están haciendo ciertos cambios”, añade. La importancia de confiar en profesionales cualificados El mensaje de Carolina es claro: elegir a un electricista cualificado no es solo una cuestión de precio, sino de seguridad. “Eres libre de contratar al más barato, pero luego el problema puede salir mucho más caro”, advierte, recordando casos en los que arreglar una mala instalación cuesta el doble que hacerla bien desde el principio. Además, insiste en la necesidad de realizar revisiones periódicas en las instalaciones eléctricas, especialmente en edificios antiguos. “Igual no cada año, pero sí cada cierto tiempo, porque hay instalaciones que están en muy mal estado”, señala. A pesar de las dificultades, Carolina se muestra optimista con el futuro del oficio. Considera que hay una gran demanda de profesionales y que, con la formación adecuada, puede ser una salida laboral estable y bien valorada. “Necesitamos gente formada, porque hay mucho trabajo y vienen muchos cambios en la normativa”, afirma. Su testimonio pone el foco en una cuestión clave: la profesionalización del sector eléctrico no solo es necesaria para mejorar las condiciones laborales, sino también para garantizar la seguridad de todos. Porque, como ella misma resume, el problema no es solo quién hace la instalación… sino quién asume las consecuencias cuando algo falla.

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