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La primavera cordobesa suma una cita singular a su calendario gastronómico con «Sakura y Viña», una cena maridaje que tendrá lugar el próximo 29 de abril en el restaurante Japanish. Una propuesta que pone frente a frente dos universos culinarios, la cocina japonesa contemporánea y los vinos de Moriles, para construir un relato común en torno al sabor, el producto y la emoción que provocan. Detrás de esta experiencia están el chef Luis Contreras y Antonio López, gerente de Bodegas El Monte , responsables de diseñar una velada que se mueve entre la técnica, la sensibilidad y el equilibrio. El menú, concebido en exclusiva para la ocasión, se articula en cinco pases pensados para dialogar con los vinos Ximenium, referencias poco habituales que refuerzan el carácter especial de la cita. La propuesta parte de explorar y ver la afinidad entre los vinos de la denominación Montilla-Moriles y la cocina japonesa . Una conexión cada vez más presente en la alta gastronomía, donde la intensidad salina de finos y amontillados encuentra en el umami un aliado natural. Aquí, ese diálogo se traduce en armonías precisas que no solo acompañan, sino que transforman cada pase. El recorrido arranca con un tartar de atún rojo sobre hoja de shiso verde en tempura , seguido de una berenjena holandesa de yuzu, dashi al Moriles y huevas de ikura , donde ya se percibe esa fusión de lenguajes. El tercer pase, con pez mantequilla, noodles de espárrago verde y caldo de jamón , profundiza en ese puente entre culturas, mientras que la carrillera de cerdo ibérico al curry, boniato y raíz de loto introduce matices más intensos antes de cerrar con un postre de cerezas, helado de miso y alga dulce. La experiencia se completa con una cuidada selección de vinos de Bodegas El Monte, donde destacan referencias exclusivas de la gama Ximenium junto a generosos de la denominación Montilla-Moriles . Desde la frescura de Ximenium Cuen Blanc hasta la complejidad de Cuatro Generaciones, pasando por un fino como Cebolla o propuestas más singulares como Toscalización, cada copa está pensada para acompañar y realzar los matices del menú, culminando con un Moriles Viejo San Ramón que aporta profundidad y elegancia al cierre de la velada. Con un precio de 60 euros por persona , incluyendo el maridaje completo, «Sakura y Viña» se plantea como una experiencia de aforo reducido, lo que refuerza su carácter exclusivo. No se trata solo de una cena, sino de una puesta en escena donde cada detalle, desde la selección de vinos hasta la construcción del menú, está pensado para disfrutar. Este tipo de encuentros consolidan a Lucena como un punto de interés dentro del mapa gastronómico andaluz, capaz de acoger propuestas que miran más allá de lo convencional sin perder el vínculo con el territorio. En este caso, el sur de Córdoba se abre a influencias japonesas sin renunciar a su identidad, encontrando en el vino un hilo conductor que une ambas culturas. «Sakura y Viña» se presenta así como una celebración del instante: una noche, un menú irrepetible y la oportunidad de comprobar cómo dos tradiciones aparentemente distantes pueden encontrarse en el plato con una naturalidad sorprendente.
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