COPE
Elías Herrero, un niño de tan solo 8 años, se ha convertido en un ejemplo de superación. Tras más de dos años de lucha contra la leucemia, ha regresado a su casa en Gran Canaria. El pequeño estuvo durante meses en Madrid, donde recibió un intenso tratamiento que culminó con un trasplante de médula. Su padre, Nauzet Herrero, ha contado su historia en el programa ‘Herrera en COPE Canarias’, con Roberto González. La clave de la recuperación de Elías ha sido un acto de puro altruismo. "Una persona anónima desde Polonia ha decidido donar la médula 100% compatible con mi hijo, y gracias a él, hoy mi hijo está vivo", ha explicado su padre. Este gesto anónimo ha sido el pilar fundamental para que Elías pueda empezar un nuevo capítulo en su vida, demostrando que la solidaridad no tiene fronteras. Nauzet Herrero ha querido lanzar un mensaje contundente sobre la importancia de este acto. "Donar médula salva vidas, y te lo dice uno que está pasando por eso. No es un lema superbonito para quedar bien en la radio, no es un eslogan, es una realidad, y esta realidad la vivimos nosotros en nuestras propias carnes", ha afirmado en la entrevista. A pesar de la alegría por su regreso, el camino de Elías todavía tiene obstáculos. Su padre ha explicado que el niño "se encuentra sobre un 7 de 10" debido a las duras secuelas del tratamiento. "Actualmente tiene necrosis, osteoporosis y microfracturas en los tobillos debido a tanto corticoide", ha detallado Nauzet. El padre de Elías ha recordado que los tratamientos contra el cáncer son muy agresivos. "El tratamiento es muy invasivo, sí cura y hace sus efectos, pero también hace sus defectos", ha señalado, explicando que la gran cantidad de corticoides y medicación provoca "muchos daños colaterales" en el cuerpo, el sistema nervioso y el sistema óseo. A estos problemas de salud se suma la frustración por la burocracia. La familia está a la espera de que la administración canaria autorice el inicio de la rehabilitación en el ICOT de Vecindario, una solicitud que ya se mandó desde Madrid. "No es justo, estos niños deberían de ser prioritarios, no tener que estar esperando tanto", ha lamentado el padre, quien considera que todos los pacientes oncológicos deberían estar "por arriba de las listas". Durante la entrevista, Nauzet Herrero ha querido desmentir los falsos mitos que rodean la donación de médula, una de las principales barreras por la "mucha desinformación" que existe. Ha aclarado que el proceso no implica una dolorosa punción en la espalda ni riesgo de quedarse en silla de ruedas, como mucha gente cree. El proceso es mucho más sencillo. Para ser donante, primero se realiza una simple analítica de sangre para comprobar la compatibilidad. Si esta es positiva, el donante recibe "cinco pinchacitos que no duelen en absoluto" durante los cinco días previos para estimular la producción de células madre. La extracción final se realiza de forma similar a una donación de sangre: esta pasa por una máquina que filtra y recoge las células madre, devolviendo el resto de la sangre al donante. La familia Herrero ha cerrado el capítulo de la enfermedad y ha comenzado el de "la normalidad". Elías, sin embargo, aún no puede volver al colegio. "Es un niño con una patología bastante grave", ha explicado su padre, por lo que debe esperar a reconstruir su cuadro de vacunación completo. El tratamiento finalizó el 25 de diciembre, y deben pasar seis meses para poder empezar con las vacunas. Por ello, Elías se incorporará al colegio en septiembre para cursar cuarto de primaria. A pesar de la espera, el niño ya ha tenido un emotivo reencuentro con sus compañeros, a los que visitó con mascarilla y cuya "sonrisa no le cabía en la cara".
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