Vanguardia
Durante siglos, el principio organizador de las civilizaciones ha sido la guerra. Los grandes imperios de la historia, como fueron el romano, mongol, español y británico, basaron su desarrollo y expansión sobre la base de la guerra y la concentración de territorios para explotarlos comercialmente. Muchos expertos coinciden en que la mayor parte de las guerras de la historia tienen en común dos cosas: disputas religiosas o comerciales. La guerra de Independencia en los Estados Unidos tuvo como motivo una batalla entre británicos y franceses por los productos básicos y las rutas comerciales. Y aunque con los años a esta guerra se le dio un sentido patriótico del deseo de libertad de los Estados Unidos contra los europeos, el fondo fue una batalla comercial.
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