Gizmodo en Español
Un experimento con levitación acústica permitió observar cristales de tiempo clásicos que no necesitan un “empujón” externo para mantener su ritmo. Dos pequeñas esferas suspendidas por sonido generan una oscilación estable y visible, un fenómeno que hasta ahora parecía reservado a sistemas cuánticos abstractos.
Go to News Site