Diario de Noticias
Iñaki Artola gana un balón de oxígeno. Sobrevive al precipicio del Manomanista por partida doble: porque este sábado se enfrentaba a una situación límite al jugarse las habichuelas de la liguilla de cuartos de final contra Jon Ander Peña, y también porque se encontró con un desnivel en el Ezkurdi de Durango que le empujó al filo del abismo.
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