INFORMACION
Preparar la sucesión empresarial sigue siendo una de esas decisiones que muchas empresas familiares retrasan más de la cuenta. No porque no sepan que llegará, sino porque obliga a abrir conversaciones incómodas sobre liderazgo, continuidad, legado y futuro. Sin embargo, cuanto más se pospone, más riesgo hay de convertir un proceso natural en una fuente de tensión y pérdida de foco.
Go to News Site