Faro de Vigo
Cuando una mujer sufre una agresión sexual, muchas personas tienden a pensar en el momento del delito como si todo el daño estuviese concentrado ahí. Como si la agresión empezase y terminase en ese instante. Pero no. En realidad, para muchas víctimas, el sufrimiento no acaba ese día. A veces, ni siquiera ahí empieza del todo la parte más dura.
Go to News Site