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Estamos a punto de comenzar mayo y, si tienes una pequeña huerta, probablemente lleves ya unas semanas manchándote las manos. Con la llegada del buen tiempo, las ganas de cultivar nuestros propios alimentos se disparan y estos fines de semana de tiempo seco son perfectos para poner al día el terreno. Esto deriva en días de mucho trajín para María José de la Puente, que lleva casi 30 años ofreciendo todo lo relacionado con la jardinería y las plantas, decorativas o de huerto, en su tienda de detrás del Palacio de Justicia de A Coruña. Confirma que la temporada de siembra vive su apogeo. "Este año va más retrasado por culpa de todas las lluvias", explica, pero ahora en abril y mayo, la gente abarrota el local en busca de todo lo necesario para sus huertos urbanos y fincas. Aunque la preparación de la tierra suele comenzar en febrero, la humedad ha obligado a posponerla. Ahora, la actividad es frenética. Se empieza con "la patata y el guisante", pero rápidamente la demanda se extiende a una enorme variedad de hortalizas. El tomate es el rey indiscutible, con cerca de "40 variedades distintas", desde tomates cherry hasta tipos autóctonos, injertados o italianos. Le siguen de cerca los pimientos, las berenjenas y los calabacines. En sus casi tres décadas de experiencia, María José de la Puente ha visto cómo han cambiado las tendencias. "Cuando abrimos, no se vendía pak choy", recuerda. Ahora, productos como las acelgas de colores, las zanahorias negras o las sandías sin semillas para plantar son habituales. Gracias a las plantas injertadas, "incluso sandía y melón tampoco, pues se plantaba aquí. Sin embargo, ahora ya se planta", asegura, obteniendo frutas de tamaño normal. En sus casi tres décadas de experiencia en El Rincón Verde, María José de la Puente ha visto cómo han cambiado las tendencias, pero también el propio lugar en el que plantamos. El fenómeno de los huertos urbanos es una realidad que ha ido ganando fuerza . María José habla de "verdaderos huertos en una terraza, verdaderos huertos en un patio" e incluso en galerías interiores con buena iluminación. "Un tomatito cherry lo tienes en casa, en cualquier piso, lo puedes tener en una maceta que no te hace falta que sea muy grande y con que tengas luz, ya está", afirma. Para esta experta, la falta de espacio ya no es una excusa. Y es que una vez que se prueba un buen tomate de casa no hay vuelta atrás...que se lo digan a Ángeles y a Miguel. Este matrimonio de clientes habituales carga con fresas, tomates, calabacines y berenjenas para su huerta en Boimorto. Para ellos, el principal motor es el autoconsumo y la calidad del producto. Sea por el producto o por el cariño, lo que uno planta sabe distinto y la motivación va más allá del simple entretenimiento. "Es muy importante saber lo que lo que comemos", afirman. El sabor, dicen, es "totalmente distinto". Practican lo que llaman una "agricultura ecológica de supervivencia", donde el proceso natural prevalece: "Si se da, se da, y si no se da, pues no se da. Entonces, en eso tenemos tranquilidad". Amparo y Miguel dedican sus fines de semana a la huerta, un proceso que consideran "interesante y un entretenimiento". En su invernadero, que ahora tiene patatas plantadas a finales de enero, van haciendo sitio para los nuevos cultivos de primavera y verano. Hasta se han atrevido con sandías y melones. "Es todo un proceso, desde que preparas, desde que plantas, desde que cuidas, desde que recoges", explican. Para que la aventura de cultivar no termine en frustración, el asesoramiento experto es fundamental. Y en esta tienda del centro de A Coruña, esta labor es una prioridad. "Nos gusta también asesorar", subraya María José de la Puente. Ofrecen consejos sobre "cómo se planta, qué se debe de hacer, cómo debes de regar, si debes de abonar" y cómo tratar plagas como el mildiu, muy prevalente en Galicia, con productos ecológicos, una información vital para quienes se inician en el mundo de la horticultura.
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