COPE
Amanecía en Granada cuando comenzaban los traslados de Kerygma, la exposición que se inaugura el 8 de mayo en la Catedral. Las primeras luces del día acompañaban el inicio de los recorridos, que empezaron desde la Abadía del Sacromonte, con el Cristo del Consuelo (Gitanos). El Albaicín, Zaidín, el Realejo y el centro vivían imágenes inusuales, con miles de personas dispuestas a ver el traslado de estas Sagradas Imágenes que venera Granada. Más de treinta obras de arte sobre sus andas y una difícil coordinación para establecer cuatro itinerarios que, con una precisión extraordinaria, iban cubriendo sus recorridos. La sencillez y el recogimiento han protagonizado una jornada en la que las cofradías han vuelto a dar una lección de amor a la Iglesia y a sus cofradías. Titulares de nuevas devociones que ya han prendido con especial fuerza en el corazón de los devotos, como el Trabajo, la Lanzada o la Salud. Otras que atesoran siglos de especial veneración, como el Cristo de San Agustín. Y también imágenes que antaño procesionaban en Semana Santa y que ahora forman parte del patrimonio de espacios monumentales como el Convento de San Antón, la Parroquia de San Andrés o la Basílica de la Virgen de las Angustias. La flor justa, los cortejos limitados a las circunstancias de un traslado, los costaleros cumpliendo con su labor de servicio, los cuerpos de acólitos con extraordinario orden, las vestimentas de un gusto propio del nivel que están alcanzando en el siglo XXI las hermandades granadinas… No hubo retrasos. La Iglesia de San Antón, la Plaza de las Pasiegas y la Puerta del Perdón fueron algunos de los espacios que más público congregaron. La Iglesia, Granada y sus cofradías han escrito una página para la historia.
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