COPE
El Gobierno de Pedro Sánchez ha presentado esta semana su nuevo plan de vivienda con el objetivo de facilitar el acceso a jóvenes y colectivos vulnerables. La propuesta incluye ayudas al alquiler, impulso a la vivienda pública y rehabilitación del parque residencial. Sobre el papel, se trata de una respuesta al creciente problema del acceso a la vivienda en España. Sin embargo, no todos los expertos comparten el optimismo del Ejecutivo. El economista Benito Arruñada cuestiona tanto el alcance como la eficacia real de las medidas. En una entrevista con Fernando de Haro en La Mañana Fin de Semana de COPE advierte de que el plan puede quedarse corto e incluso generar efectos indeseados en el mercado. El Gobierno habla de una movilización de 7.000 millones de euros en cinco años, pero Arruñada pone estas cifras en contexto. “Son 1.400 millones anuales, que es el gasto de pensiones en menos de tres días”, señala. Una comparación que busca ilustrar la dimensión real del esfuerzo económico. Para el economista, el problema no es solo de cantidad, sino de enfoque. “No se va a resolver el problema de la vivienda de esta manera”, afirma con rotundidad. A su juicio, el plan actúa como “una tirita” frente a un problema estructural mucho más profundo. Uno de los puntos centrales de su análisis es la escasez de viviendas disponibles, especialmente en alquiler. Según explica, las políticas recientes han desincentivado a los propietarios. “Se ha hecho que el contrato de alquiler sea prácticamente inviable o muy poco rentable para el propietario”, sostiene. Esto provoca que muchas viviendas salgan del mercado, reduciendo aún más la oferta. El resultado es un desequilibrio claro: mucha demanda y poca oferta. Y en ese contexto, cualquier medida que aumente la demanda puede tener efectos contraproducentes. El plan incluye bonos y ayudas para facilitar el acceso al alquiler. Pero Arruñada advierte de sus riesgos. “Cuando la oferta es muy escasa, incentivar la demanda genera tensiones”, explica. En su opinión, estas ayudas pueden acabar elevando los precios o derivando en prácticas irregulares. “Uno de los riesgos graves es que aumente el mercado negro”, señala. Es decir, pagos fuera de contrato o acuerdos encubiertos para sortear la escasez. Lejos de solucionar el problema, estas medidas podrían “maquillarlo” mientras lo agravan a medio plazo. Otro de los pilares del plan es aumentar el parque de vivienda pública. El objetivo es crear una red estable de viviendas asequibles, pero el economista también muestra reservas. “Reducir vivienda privada para aumentar vivienda pública es, en buena medida, un juego de suma cero”, afirma. Además, considera que los incentivos para invertir en este tipo de vivienda son limitados. Arruñada también cuestiona la gestión pública de estos inmuebles. “Sabemos lo bien que se gestionan estas entidades públicas”, comenta con ironía. Señala, además, que en el parque público los impagos suelen ser más elevados. El economista va más allá y advierte de posibles consecuencias sociales. Recuerda que en otros países, grandes parques de vivienda pública han terminado generando problemas. “Han acabado convertidos en guetos inmanejables”, explica. Frente a ello, defiende el modelo español tradicional, basado en vivienda protegida en propiedad. Según su análisis, este sistema ha funcionado mejor porque genera responsabilidad en los propietarios. “El ojo del amo engorda al caballo”, apunta, citando el conocido refrán. El plan del Gobierno llega en un momento en el que la vivienda se sitúa entre las principales preocupaciones de los españoles. El acceso al alquiler y la compra sigue siendo especialmente complicado para jóvenes y familias. Las palabras de Arruñada reflejan una visión crítica que pone el foco en la falta de oferta y en los efectos secundarios de las políticas públicas. Mientras tanto, el Ejecutivo defiende su estrategia como un paso necesario. El debate está servido. Y, como advierte el economista, la clave no está solo en invertir más dinero, sino en diseñar medidas que realmente aumenten la oferta y garanticen un mercado más equilibrado.
Go to News Site