El Plural
La "prioridad nacional" de Vox tiene sobrenombre: "Pactos de señoros". El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha arropado a la candidata del PSOE para la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, un acto de precampaña en Córdoba. El jefe del Ejecutivo ha centralizado su discurso en los acuerdos entre Partido Popular y Vox para desbloquear los Gobiernos de Extremadura y Andalucía a base de acuerdos que – en sus palabras – suponen una "patada a la Constitución" al violar el principio de no discriminación. Un ataque a donde más duele a una derecha que cimenta su narrativa sobre la defensa a ultranza de la Carta Magna, al margen del impacto directo a la candidatura de Juanma Moreno Bonilla al introducir el trágala "racista" como elemento central de la campaña. "Tantas lecciones que dan de constitucionalismo el PP y Vox, y lo primero que han hecho nada más llegar es acordar dándole una patada a la Constitución y violando el sagrado principio constitucional, que es el principio de no discriminación. Consejos vendo, que para mí no tengo", deslizaba pleno de malicia el presidente del Gobierno, en su intervención durante el mitin en Córdoba. Sánchez reivindicó que las "prioridades nacionales" de su Gobierno están a años luz de las de la derecha y la ultraderecha, contraponiendo la España "fracturada, estancada y desconfiada" que se encontró tras derrotar a Mariano Rajoy en la moción de censura, con un país completamente modernizado que incluso lidera indicadores macroeconómicos en Europa. La "prioridad", por tanto, del Gobierno y por extensión del Partido Socialista es tener a una España que "apueste por la paz" y dé la espalda a la guerra; pero al mismo tiempo ponga toda la carne en el asador por brindar empleos que "permitan llegar a fin de mes" o que faciliten la atención hospitalaria como "pacientes", en lugar de como "clientes". "Es un orgullo ser español", ha abrochado el jefe del Ejecutivo, que extrapolaba tal satisfacción a los "datos que reflejan la reducción del desequilibrio" y el fortalecimiento de la cohesión territorial, siguiendo la comparativa con el legado del Partido Popular de Mariano Rajoy. "Nosotros vamos a hablar de prioridades y la prioridad es que España es un progreso justo y no un retroceso como ellos están planteando. Una España digna que progresa, que no deja a nadie atrás y que defiende la paz. Esas son nuestras prioridades", ha reiterado el presidente del Gobierno, que aprovechaba la situación para recordar la apretada agenda judicial de un Partido Popular asolado por el fantasma de la corrupción. Se transportó a la Audiencia Nacional, que desde hace tres semanas inició el juicio de la Operación Kitchen, y recordó la comparecencia del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, que ha catalogado como la "segunda parte de la Gürtel". "La corrupción en el PP no se crea o desaparece, se transforma como la energía", ha ironizado. Moreno Bonilla y Ayuso, "misma melodía" Hasta el momento, Sánchez pasó de puntillas por el rival en las urnas de Montero, el presidente...
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