Faro de Vigo
Conchi González y Paco Fernández tenían 20 y 22 años y se acababan de casar cuando decidieron poner en marcha un bar en el bajo que su familia tenía en el número 19 de la avenida de Balaídos. Le llamaron Entrimeña porque ambos son de Entrimo (Ourense). «Éramos dos chavalitos, que vinimos sin conocer prácticamente a nadie y nos dijimos, 'Vamos a probar'», recuerdan. Y hasta hoy. Este domingo, celebran los cuarenta años del que, desde un inicio, fue un «templo del fútbol».
Go to News Site