Diario de Noticias
Podría comenzar contando un cuento con final feliz, terminar con un colorín colorado y dedicarnos todos y todas a vivir felices y comer perdices (estos pobres animalitos, únicos infelices al final del cuento) pero, por desgracia, los palacios de los cuentos a veces se convierten en un castillo de naipes.
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