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Han pasado más de 16 años desde la muerte de Michael Jackson, pero su figura sigue generando conversación, debate y también polémica. El último capítulo llega con 'Michael' , la esperada película biográfica que recorre su vida y que, desde su estreno, no ha dejado indiferente a nadie. Interpretado por su sobrino Jaafar Jackson y con el respaldo de una producción ambiciosa, el filme aterrizó en España el pasado 22 de abril rodeado de expectación. Sin embargo, lejos de convertirse en un homenaje unánime, la cinta ha abierto una grieta dentro del propio entorno del artista. Y es ahí donde ha alzado la voz Paris Jackson. La hija del 'Rey del Pop' ha roto su silencio con unas declaraciones tan contundentes como incómodas, marcando distancia con un proyecto que, según ella, no refleja la realidad de su padre. Paris Jackson no había hablado hasta ahora. Lo ha hecho, según explica, por respeto a los seguidores de su padre. «No he dicho nada hasta este momento porque sé que muchos de vosotros vais a estar contentos con ella», afirma, dejando claro que es consciente del impacto emocional que la película puede tener en el público. Sin embargo, su visión del proyecto es muy distinta. La artista no cuestiona el entusiasmo de los fans, pero sí el enfoque del filme: «La película está dirigida a una sección muy específica de los fans de mi padre que todavía viven en esa fantasía, y van a estar felices con ella». A partir de ahí, su discurso se vuelve aún más directo. «Estas biografías son Hollywood. Es un mundo de fantasía. No es real, pero te lo venden como si lo fuera», sentencia, desmontando la esencia misma del género biográfico tal y como se plantea en esta producción. Más allá del tono general, Paris apunta directamente al contenido. Según su testimonio, la historia presentada en 'Michael' no solo está idealizada, sino también manipulada. «Hay muchas cosas edulcoradas, la historia está controlada, hay muchas inexactitudes y muchas mentiras directamente», explica. Su implicación en el proyecto fue, además, prácticamente inexistente. Aunque llegó a leer uno de los primeros borradores del guion y aportó observaciones, asegura que nunca fueron tenidas en cuenta. «Hablé, pero no fui escuchada», afirma, evidenciando una desconexión total con el equipo creativo. Esa falta de control sobre el relato es, precisamente, lo que la ha llevado a apartarse. «Eso no va conmigo. No me gusta la deshonestidad», añade, dejando claro que su decisión responde a una cuestión de principios más que de distancia emocional. Las palabras de Paris han generado una oleada de reacciones, algunas interpretadas como un rechazo hacia la figura de Michael Jackson. Una lectura que ella misma se ha encargado de desmentir con rotundidad. «Mucha gente dice que odio a mi padre o que le guardo rencor… eso no es verdad», aclara, subrayando que su postura no tiene nada que ver con su vínculo personal. Para ella, la clave está en cómo se cuenta la historia, no en lo que siente. «Prefiero la honestidad antes que las ventas o el beneficio económico», afirma, sintetizando su posición. Y concluye con una frase que resume su decisión de mantenerse al margen: «Id a verla, disfrutadla, haced lo que queráis, pero dejadme fuera».
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