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La Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla tiene fijado para este miércoles, 29 de abril, la vista oral contra un aficionado del Sevilla FC por llamar «mono» al jugador del Real Madrid Vinícius Júnior. Este individuo, que fue expulsado como abonado de la entidad de Nervión, se enfrenta a un año y nueve meses de prisión por un delito contra la integridad moral. Según la Fiscalía, éste simuló «gestos de primates», emitiendo al mismo tiempos sonidos como «uh, uh, uh». Este episodio tuvo lugar en un encuentro de la Liga disputado en octubre de 2023 en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán . Dos años y medio después, este aficionado se sentará en el banquillo de la Sección Tercera este miércoles, como han confirmado a este periódico desde la Oficina de Prensa del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Según el Ministerio Público, este aficionado se encontraba en la grada de Gol Norte, la habitual de los grupos más radicales dentro del estadio sevillista. En un momento determinado del partido «se dirigió a él de forma reiterada insultándole con evidente desprecio al color negro de la piel del jugador», profiriendo contra el futbolista brasileño gritos y gestos de «menosprecio» con «carácter racista» hacia Vinícius, «generándole sentimientos de frustración, vergüenza y humillación, con el consiguiente menoscabo de su dignidad intrínseca». Así lo recoge la Fiscalía en su escrito de acusación. Estas presuntas «manifestaciones de menosprecio» se tradujeron en la simulación de los gestos que hacen los primates y gritar de forma insistente «mono», así como «uh, uh, uh, uh» , imitando el sonido de los simios. Como indica la propia Fiscalía, «público y notorio, y ha sido proferido en diversas ocasiones por grupos de aficionados de distintos países para ofender públicamente a futbolistas de color de piel negra durante el transcurso de un partido de fútbol». Esta situación, como remarca el Ministerio Público, se dio ante miles de aficionados en el campo del Sevilla y «ante una audiencia importante de televisión, radio y medios de comunicación». Este individuo se sentará en el banquillo acusado de un delito contra la integridad moral con la agravante de haber actuado «por motivos racistas», según la Fiscalía, que exige su condena y la imposición de una pena de un año y nueve meses de prisión . Entre otras medidas de castigo complementarias, el Ministerio Público pide una sanción de dos años de prohibición de acceso a los estadios donde se celebren partidos de la LFP o de competiciones organizadas por la RFEF. El Sevilla FC, tras aquel encuentro que terminó en empate, emitió un comunicado en el que informaba de que había detectado « comportamientos xenófobos y racistas de un aficionado en su grada, que fue identificado, expulsado del estadio y denunciado de inmediato ante las autoridades».
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