Confidencial Digital
Una explosión en submarino con 55 tripulantes a bordo ha desencadenado una compleja operación de rescate y una intensa presión informativa en Cartagena. El escenario ha obligado a activar protocolos de emergencia, comparecencias públicas y gestión inmediata de rumores. Mientras aumenta la tensión, periodistas en formación, expertos en comunicación y mandos militares trabajan contrarreloj para ofrecer respuestas fiables. Lo que parecía una emergencia real escondía una preparación estratégica de alto nivel.
Go to News Site