Collector
Un opositor valenciano a Policía Nacional denuncia su suspenso: "iré a los tribunales, los recursos en estos casos se ganan al 100%" | Collector
Un opositor valenciano a Policía Nacional denuncia su suspenso:
COPE

Un opositor valenciano a Policía Nacional denuncia su suspenso: "iré a los tribunales, los recursos en estos casos se ganan al 100%"

Vicente, un joven opositor al Cuerpo Nacional de Policía, ha denunciado en el programa Mediodía Cope Más Valencia con Carles Villeta la situación de indefensión que vive tras ser declarado "no apto" en la entrevista personal, a pesar de haber superado con calificaciones de bastante alto nivel todas las pruebas objetivas. Sin ir más lejos, ha obtenido de las mejores notas de España en la primera fase de la oposición. El aspirante, que se ha preparado "en cuerpo y alma", ha decidido emprender acciones legales para revertir una decisión que considera injusta y que trunca su sueño de servir a la ciudadanía. Con una formación previa como técnico en emergencias sanitarias, Vicente tenía claro su objetivo: "dedicarme al servicio público". Esta vocación le llevó a presentarse a la oposición de la Policía Nacional, un proceso al que ha dedicado "mi vida al 100% a estudiar, a hacer deporte, para superar esas pruebas objetivas", según ha relatado. Sin embargo, todo su esfuerzo se vio frenado en la última fase, la entrevista, un filtro que ha descrito como una experiencia muy negativa. El opositor ha calificado la entrevista como "muy hostil" desde el primer momento. "Fue una entrevista que desde el minuto uno me trataban como si no me quisieran dentro del Cuerpo, pero debería de ser totalmente al revés", ha explicado. Vicente ha narrado cómo, al entrar en la sala, las dos agentes que le entrevistaban le miraron fijamente y, en un principio, no le permitieron tomar asiento, lo que aumentó los nervios que ya traía "de casa". Durante el interrogatorio, se le preguntó por su motivación para ser policía, a lo que respondió que era por "vocación" y que conocía "las cosas buenas y malas de la policía". Al pedirle que detallara los aspectos negativos, Vicente mencionó el trabajo en calabozos o el trato con detenidos conflictivos. Según su testimonio, sus excelentes resultados en las pruebas anteriores "no se tuvieron en cuenta en ningún momento" durante la entrevista. A pesar de la tensión, el joven demostró su preparación cuando una de las entrevistadoras le preguntó por el rango de su compañera. "No tuve ningún problema en contestarle, porque son cosas que al final he estudiado y le dije que era 'inspectora jefe', sin dudar", ha recordado Vicente. Este hecho, sin embargo, no impidió que fuera excluido del proceso por una supuesta "falta de orientación hacia las metas", según el motivo que le comunicaron. Tras recibir el "no apto", Vicente ya está en contacto con abogados para presentar un recurso de alzada. Ha señalado que este recurso "siempre se deniega por parte de la Dirección General de la Policía", pero es un paso "necesario para luego poder acceder a lo contencioso-administrativo". Es en esta vía judicial donde los opositores como él encuentran amparo. La confianza de Vicente en la justicia es total, y se basa en la alta tasa de éxito de otros compañeros. "Los recursos de normal se suelen ganar el 100% de las veces", ha afirmado con rotundidad. Esta jurisprudencia favorable es su principal esperanza. Mientras el proceso legal avanza, el joven ha decidido volver a presentarse a la siguiente convocatoria, siguiendo el mismo método de preparación que tan buenos resultados le dio en las pruebas objetivas. El caso de Vicente no es aislado. Son "numerosos los jóvenes" que, tras ser tumbados en la entrevista, acuden a los tribunales y finalmente ganan. Esta situación genera un elevado coste para las arcas públicas, ya que la Administración se ve obligada a abonar los salarios no percibidos desde el momento en que el aspirante debió haber ingresado en el cuerpo. Según cifras no oficiales, se calcula que el coste se puede elevar por encima de los 10 millones de euros. Vicente ha estimado que el salario neto de un policía recién jurado ronda los "2000-2200 euros", una cantidad que se va acumulando durante todo el tiempo que tarda en resolverse el recurso. "Si lo multiplicamos por el número de recursos que se ponen al año, estamos hablando de una cantidad demencial de dinero", ha sentenciado. Un dinero que, en su opinión, "se podría invertir en comisarías, equipamiento, formación y en tener una mejor policía".

Go to News Site