Collector
Antonio Agredano y el récord que luce con orgullo: "Dormí 24 horas, sin apenas moverme de mi posición" | Collector
Antonio Agredano y el récord que luce con orgullo:
COPE

Antonio Agredano y el récord que luce con orgullo: "Dormí 24 horas, sin apenas moverme de mi posición"

La hamburguesa más grande de España y el bocadillo de chistorra más grande del mundo, pinchar once barriles de cerveza en un mismo día en su bar o comer más de una docena de huevos fritos con chorizo... nuestros Fósforos nos hablan de sus récords personales y Antonio Agredano les decia sus Crónicas Perplejas. Con catorce años, al volver a Córdoba tras el viaje de fin de curso de 8º de EGB en Mallorca, con largas noches de habitación en habitación, carcajadas adolescentes y discotecas con sesión light, BCM y Luna principalmente; y de mucho bailar el I like to move it de Real 2 Reel y la de Scatman, dormí 24 horas. Un día entero. Sin apenas moverme de mi posición. Cuando me desperté, caminando como ET en el bosque, sin saber muy bien quien era yo, ni quienes eran esas personas del salón que se autodenominaban «mi familia», la señora que declaraba ser mi madre me dijo que hasta me había puesto un espejito bajo la nariz porque había temido por la vida de su hijo, o sea, yo; y quería asegurarse de que seguía respirando durante un sueño tan profundo, tan inquietante y tan largo. Es mi récord de dormir y quizá aquel viaje fue mi récord de reírme. Eran otros tiempos. Madurar es dormir poco y rezar para que a uno no le llaman los amigos. Mi sofá es un castillo y los planes de los colegas los fines de semana son el enemigo que acecha a las puertas. De aquel viaje a Mallorca recuerdo que bailé un lento con una niña extremeña llamada Fátima al ritmo pausado del Without You de Mariah Carey. Y luego empezó la cuesta abajo hasta llegar a donde estoy. Un señor mayor que hace todo lo que se espera de un hombre de mi edad. Creatina, animal print, b12, gyozas, moto y tardeos. Soy mi propio Phil Collins, soy mi propia carrera popular, soy mi propio envío absurdo del Temu. Pero a veces suena la canción de Scatman, en algún programa nostálgico de televisión, y prometo que mi cabeza se va a aquella edad y a aquel entusiasmo por todo. Record de mirar hacia atrás. De querer sentir lo que uno sintió. De aquel vértigo y aquellos amores salvajes como perlas arrancadas a una ostra. 24 horas dormí aquel día. Cinco horas y media he dormido hoy. Y me he tenido que levantar dos veces para ir al baño.

Go to News Site