Cope Zaragoza
La exposición 'East Congo' del fotoperiodista Eduardo Margareto ha llegado al Museo de la Evolución Humana para arrojar luz sobre la cruda realidad del este de la República Democrática del Congo. La muestra, que permanecerá durante cuatro meses, es una iniciativa solidaria que busca apoyar la labor de la Fundación Kivu Jambo – Proyecto Rubare, presidida por Tomás Martínez, en una de las regiones más castigadas del planeta. Margareto, fotoperiodista de Castilla y León, viajó voluntariamente a una zona compleja, controlada por el grupo guerrillero M23, para documentar el proyecto. Su trabajo se centra en tres áreas: Rubare, donde comenzó la organización; la isla de Idjwi, en el lago Kivu; y Bukavu, donde fotografió gorilas y chimpancés en el santuario de Luiro, dirigido por el español Luis Flores. La isla de Idjwi, conocida como la 'Isla de la Paz', se ha convertido en un refugio para miles de personas que huyen de la violencia. Según explica Martínez, las guerrillas nunca han llegado a atacar la isla porque "ni tenemos oro ni tenemos diamantes", lo que la ha mantenido al margen del interés de los grupos armados. Sin embargo, la isla alberga a 300.000 personas en condiciones de extrema pobreza, donde la malnutrición es tan grave que "el 50% de los niños no llega a los 5 años", afirma. En este contexto, la Fundación Kivu Jambo desempeña un papel crucial, dando de comer a 300 niños refugiados cada día con un plato de alubias rojas y maíz. "Algunos niños vienen andando 15 kilómetros" para recibir esta comida, relata Martínez, lo que ha impulsado a la fundación a querer expandir su ayuda. El propósito de la exposición es "contar una historia que merece ser escuchada" y, al mismo tiempo, "convertirlo en recursos" para la fundación. Todas las fotografías de la muestra están a la venta, y los beneficios se destinarán íntegramente a abrir dos nuevos comedores populares en la isla para atender a más niños necesitados. La misión de la fundación es asistencial, pero enfocada en "generar alternativas reales". "Queremos la paz, y que la paz no sea un deseo, sino sea una posibilidad real", afirma Martínez. Para ello, apuestan por la educación como pilar fundamental para un futuro mejor, bajo el lema "apadrinar a un niño, es educar a todo un pueblo" Martínez denuncia el silencio mediático que rodea al conflicto congoleño, que describe como "uno de los agujeros del mundo" donde ocurren las mayores desgracias. "Hablamos de las guerras de Ucrania, de Palestina, pero nunca hablamos de la guerra del Congo", lamenta. Las cifras son devastadoras: más de 8 millones de desplazados y entre 300.000 y 400.000 muertos solo este año. El Proyecto Rubare nació para continuar el trabajo de una misionera burgalesa que perdió las piernas en un atentado en Burgos en 2008. "Ella nos ha inculcado a todos esta lucha por un pueblo del que no se habla nunca", explica Martínez, destacando el espíritu resiliente de la misionera, que ahora vive en Burgos. Además de la exposición, se ha editado un libro con 110 páginas de fotografías cuyos derechos han sido cedidos por Margareto a la fundación. Gracias a la Fundación Siglo, la muestra recorrerá Castilla y León, con paradas previstas en Valladolid, Segovia, Salamanca, Soria y Palencia para visibilizar una realidad que a menudo permanece oculta. Para colaborar, la fundación propone hacerse socio con una aportación de 12 euros mensuales. Martínez asegura que la ayuda llega íntegra, ya que todos los miembros son voluntarios. "No llega al 100%, llega al 110%", subraya, explicando que los propios patronos financian sus gastos. La información para colaborar está disponible en la exposición y en la página web de la Fundación Kivu Jambo.
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