Cope Zaragoza
La incidencia de la plaga de pulgón que ha afectado a los cultivos de hortalizas de la Región de Murcia durante los últimos meses ha comenzado a remitir. Sin embargo, la plaga ha dejado “daños irreparables” que los agricultores todavía tienen que cuantificar, según ha explicado el presidente de COAG en Lorca, Plácido Pérez-Chuecos. En contra de las previsiones del sector, que temía un mes de abril “devastador” por el aumento de la plaga con el calor, la infestación tiende a la baja. Esta mejora llega después de que muchos agricultores se vieran obligados a roturar fincas completas en plena producción ante la imposibilidad de salvar las plantaciones. Las pérdidas son muy cuantiosas, ya que, según Pérez-Chuecos, “hay mucha verdura que no se ha exportado y mucho dinero que no ha venido aquí”. El presidente de COAG asegura que el pulgón ha provocado “una masacre” en el campo murciano, afectando a más de 7.000 hectáreas que no han contado con medios químicos para combatir la plaga. En el caso de Lorca, el insecto ha afectado principalmente a la lechuga, el brócoli y la alcachofa, hortalizas que ya se encuentran en la fase final de su campaña. Con solo un 5% de la recolección pendiente, los agricultores se enfrentan al final de la temporada con resignación. “Tendremos que acabar como se pueda”, ha lamentado Pérez-Chuecos. La principal preocupación ahora es evitar que la situación se repita. “Hay que impedir que esto vuelva a suceder en la próxima campaña”, ha insistido el presidente de COAG. El sector agrario ha lamentado que el Ministerio de Agricultura no autorizara el uso excepcional del plaguicida Movento, una herramienta que sí se permitió en otros países europeos también afectados por la plaga.
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