elDiario.es
La iniciativa 'Todos pintamos contra el bullying' busca concienciar a los alumnos de primaria ante una realidad que afecta a uno de cada cinco estudiantes españoles Hemeroteca - Catalunya desplegará mossos de paisano en los institutos para reducir la conflictividad Las consecuencias del acoso escolar pueden prolongarse durante toda la vida. El reconocido activista Brian Giner convivió durante 12 años con esta situación hasta llegar a normalizarla. “Me ocurrió desde muy pequeño y no entendía que no era normal”, ha explicado el joven de 26 años este miércoles durante una sesión organizada con motivo del Día Mundial contra el Acoso Escolar. La jornada, impulsada por la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE), ha reunido a 170 alumnos de tercero a sexto de primaria en el CosmoCaixa de Barcelona. Allí han participado en una sesión para aprender a identificar, reaccionar y hacer frente al bullying . Lejos de limitarse a una charla teórica, la sesión se ha basado, principalmente, en dinámicas en vivo. Guiada por la psicóloga especializada en infancia y adolescencia, Paola Vela, y el presidente de AEPAE, Enrique Pérez Carrillo, la actividad también ha contado con la voz de testimonios reales como Brian Giner o el exconcursante de La Voz Kids, Pol Calvo. El acoso escolar afecta a entre un 9% y un 34% del alumnado en España, según los estudios más recientes de entidades como UNICEF, UNESCO, Amnistía Internacional o la Fundación ANAR. A partir de estos datos, AEPAE calcula que aproximadamente uno de cada cinco estudiantes sufre bullying en nuestro país. Desde la asociación alertan de la falta de especialistas en acoso escolar y de la escasa prevención. “La principal manera de evitar los daños a la víctima es detectar el caso de forma temprana, pero el protocolo actúa como un extintor cuando el fuego ya está encendido”, denuncia Pérez Carrillo. En la misma línea, Giner afirma que “se tiende a tapar el problema en lugar de abordarlo de raíz” y que “muchos niños y familias están más abandonados que protegidos frente al acoso escolar”. En varios casos de bullying , son las propias víctimas quienes acaban marchándose de los centros. Para el presidente de AEPAE “esta es la señal más clara de que el problema no se está abordando correctamente” y alerta: “No podemos normalizar un suicidio por bullying cada tres meses”. En la asociación, sobre todo, se centran en trabajar esta parte preventiva a través de charlas y dinámicas como la de este miércoles. Sin embargo, lamentan la falta de colaboración por parte de algunos colegios. “La mayoría de casos de bullying suceden en centros escolares, por lo que todos ellos deberían potenciar esta parte preventiva del problema”, añade Pérez Carrillo. La importancia de diferenciar entre conflicto y acoso Durante la sesión, Paola Vela ha insistido en la importancia de diferenciar entre conflicto y acoso. Mientras que el primero responde a una discusión puntual, el bullying implica repetición y daño continuado en el tiempo. Cuando ha preguntado a los alumnos qué entendían por acoso, uno de ellos ha respondido: “Es cuando un niño agrede a otro más de una vez”, momento en que la psicóloga aprovechado para matizar que esas agresiones pueden ser físicas, verbales, sociales o psicológicas. “Reconocer que estaba sufriendo bullying fue un proceso muy duro. Normalicé este tipo de violencia durante años”, explica Giner en conversación con elDiario.es. El activista lamenta que, cuando era niño, no existían charlas ni herramientas de prevención, por lo que no tuvo recursos para comprender ni afrontar lo que vivía en sus primeros años. Otra de las razones por las que muchos menores no comunican estas situaciones es el miedo. “Se sienten invisibles y creen que nadie les va a escuchar”, señala Vela. A esto se suma la llamada “indefensión aprendida”, un mecanismo psicológico que se produce cuando el menor acaba creyéndose los insultos o descalificaciones debido a la prolongación del acoso. “Esto genera vulnerabilidad, culpa y silencio, y dificulta enormemente la detección por parte del entorno”, añade la psicóloga. En una situación de acoso escolar, existen distintos roles: agresor, víctima, observador y defensor. Así lo ha explicado Vela, que ha advertido de que muchos testigos no intervienen por miedo a convertirse en el siguiente objetivo, lo que termina alimentando el problema. También ha animado a los alumnos a informar de inmediato a profesores o familiares cuando detecten cualquier situación de acoso. Otro de los problemas habituales es que muchos niños, por su edad y falta de herramientas, no saben cómo defenderse o marcar límites. En algunos casos, esa habilidad puede ser clave para frenar el acoso. Por ello, Pérez Carrillo ha realizado una simulación con dos alumnos del público en la que recreaba situaciones de agresión verbal y física. El presidente de la entidad ha insistido en que aprender a establecer límites “de forma asertiva” es fundamental para transmitir seguridad, y ha mostrado cómo responder de manera firme, sin agresividad, dejando claro al agresor que ese comportamiento no es aceptable. Otros cuatro voluntarios han participado en una dinámica en la que han representado, de manera corporal y verbal, actitudes agresivas, pasivas y asertivas, con el objetivo de que sus compañeros comprendieran sus diferencias y por qué la asertividad es la vía más eficaz. La sesión ha terminado con la creación de un mural colectivo, en el que los alumnos han plasmado mensajes y dibujos contra el acoso escolar. Además, Pol Calvo y Natalia Barone han interpretado una canción solidaria vinculada al proyecto, que muchos alumnos han seguido cantando desde el público. -- Si ha sido víctima de acoso escolar o conoces algún caso puedes contactar a la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) escribiendo a: ayuda@aepae.es
Go to News Site