La Opinión de Murcia
Va a su médico de cabecera por una infección -respiratoria o urinaria, por ejemplo- y le receta antibióticos. En la farmacia le dan una caja que normalmente contiene 30 pastillas, pero el tratamiento solo dura siete días. Le sobra casi la mitad de las pastillas. Y usted no las tira: las guarda en su botiquín "por si acaso". Es una práctica cada vez más habitual a la que Sanidad quiere poner coto. A lo largo del próximo año, España eliminará siete formatos grandes de antibióticos de uso común, como la amoxicilina o la fosfomicina (para tratar las cistitis) y comercializará cuatro nuevos de tamaño más reducido. El objetivo no es otro que evitar excedentes en los hogares que puedan llevar a la automedicación y otros usos inadecuados.
Go to News Site