Faro de Vigo
Kristin, Marta, Leonardo, Ingrid... Son cuatro de las múltiples borrascas que golpearon la Península Ibérica durante la pasada temporada invernal y que, más allá del intenso remojo y el hastío generalizado de la población, causaron destrozos multimillonarios en todo tipo de infraestructuras, instalaciones empresariales o bienes particulares. El Gobierno de Portugal declaró la zona de calamidad en 60 municipios a finales de enero, sobre todo en el centro del país —como Coímbra, Leiria, Marinha Grande o Pedrógão Grande— y valoró los daños en más de 4.000 millones de euros. El primer ministro, Luís Montenegro, acaba de presentar ahora un amplísimo programa inversor bautizado como Plano de Transformação, Recuperação e Resiliência (PTRR), ideado precisamente para la reconstrucción y para «preparar al país para afrontar fenómenos meteorológicos extremos y otros riesgos». Movilizará 22.600 millones de euros hasta 2034.
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