El Plural
La conversación sobre el problema de la vivienda no ha terminado todavía. La capitalización de la principal preocupación de los españoles en medidas efectivas es uno de los principales objetivos del Gobierno, que busca encontrar una fórmula que resuelva las aparentes diferencias entre los socios que lo conforman y lo sostienen. El decreto con la prórroga de los alquileres podría haber sido una de esas fórmulas, habida cuenta del enorme respaldo que tiene entre la mayoría social. Sin embargo, las estrategias políticas hicieron que, este martes, PP, Vox y Junts votaran en contra y el PNV se abstuviera en la votación que tumbó un decreto que tuvo que forzar Sumar bloqueando el Consejo de Ministros para que fuera aceptado por el PSOE, del que su socio cree que no ha luchado lo suficiente. La gran mayoría de los votantes de todos estos partidos está a favor de que los alquileres se prorroguen, que es lo que contemplaba el decreto además del tope del 2% a la subida interanual. La política ha bloqueado una medida que pide la sociedad, y que de todas formas, dos días después de que lo tumbara el Congreso, sigue siendo una posibilidad. Sumar insiste en llevarlo al Consejo de Ministros, algo que los socialistas no ven con buenos ojos. La derrota parlamentaria del martes dolió más que otras en Moncloa. La vivienda es la bandera de este Gobierno, según Pedro Sánchez, y además la derogación reflejó más que nunca la fragilidad de las matemáticas para el Ejecutivo. De hecho, la negociación asumida por Sumar le ha valido al PSOE una nueva crisis con sus socios. Por un lado, el PNV, uno de sus aliados más fieles, que parece haber puesto pie en pared con la dificultad del Gobierno para sacar adelante medidas. Y luego está Junts, que acostumbra ser más combativo, aunque esta vez sí habían abierto una puerta al entendimiento en el tiempo de descuento, que ahora mantienen abierta. Junts aprobaría la prórroga, aunque pone condiciones En Junts están dispuestos a apoyar un segundo decreto con la prórroga de los álquileres, según fuentes del partido catalán que cita El Mundo. Pero no sería gratis, como tampoco lo era el lunes, cuando se abrieron a hacerlo con el primero bajo unas condiciones que hasta Sumar consideraba viables, pero que no se aceptaron. Los de Puigdemont piden ahora que se excluya de la prórroga a los inquilinos morosos. Es decir, que aquellos alquilados que tengan mensualidades sin pagar a sus caseros no puedan acogerse a que se les congele durante dos años el precio de su contrato, como contemplaba el decreto derogado el martes. "Queremos una prórroga bien hecha, siempre lo hemos dicho", argumentan al citado medio, "no hicieron una nueva ley". Junts exige también que el Gobierno tome en consideración en el Congreso una propuesta suya para que las hipotecas se puedan desgravar en el IRPF. En concreto, que los contribuyentes se puedan deducir hasta un 15% de su vivienda habitual, o un máximo de 11.630...
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