COPE
En un encuentro lleno de suspense y protagonismo inesperado, el chileno Palestino y el brasileño Gremio igualaron sin goles este miércoles en el estadio La Cisterna, en un duelo en el grupo F de la Copa Sudamericana que dejará huella en la memoria del fútbol. El héroe de la noche fue el portero local Sebastián Pérez, quien protagonizó una hazaña poco vista en el fútbol profesional: detener tres veces el mismo penalti. El jugador designado para lanzar fue el delantero brasileño Carlos Vinícius, quien vivió una noche para el olvido. El árbitro ecuatoriano Guillermo Guerrero decretó la pena máxima en el minuto 9 por un agarrón de camiseta en el área. En los dos primeros intentos, cada uno lanzado a un lado distinto, el guardameta chileno se adelantó, obligando al árbitro a repetir el penalti en dos ocasiones. En el tercero Pérez respondió con autoridad y mantuvo su arco imbatido gracias a una gran mano. Vinícius tampoco pudo celebrar un gol: una diana suya fue anulada en el minuto 78 por el VAR, tras detectarse una mano previa en la jugada. Esta insólita acción recordó al mítico partido entre Argentina y Colombia en la fase de grupos de la Copa América de 1999, en el que el delantero argentino Martín Palermo falló tres penaltis, un hecho que quedó grabado para siempre en la historia del fútbol sudamericano y que Vinícius, sin quererlo, se encargó de evocar esta noche en Santiago.
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