Cope Zaragoza
La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, en Beasain (Gipuzkoa), ha revelado un tesoro artístico que permanecía oculto durante siglos. La necesidad de restaurar el retablo mayor, afectado por una plaga de insectos xilófagos que dañaron la madera, permitió sacar a la luz unas pinturas renacentistas de gran calidad que decoraban los muros y la bóveda del altar. Las pinturas, cuya restauración acaba de finalizar, fueron realizadas en el siglo XVI por el pintor navarro Juan Pérez de Landa. Fue en julio de 2022, al comenzar a desmontar el retablo dañado, cuando aparecieron las pinturas renacentistas. En junio de 2023 comenzó la restauración de las pinturas que finalizaron un año después. En 2025 comenzaron los trabajos para adelantar el altar mayor e instalar una estructura que sirve de apoyo al retablo y permite la visita a las pinturas que antes estaban ocultas. Las obras han finalizado en 2026 con la instalación de nuevas luces y la limpieza del resto de retablos y el órgano. El hallazgo ha supuesto una "auténtica sorpresa" para Cristina Fernández, conservadora y restauradora de la Diputación de Gipuzkoa. Aunque el equipo intuía que podía encontrar algo, el descubrimiento superó todas las expectativas. "Fue una sorpresa, sospechábamos, pero no teníamos la certeza de que podíamos encontrar algo. Lo que nos encontramos fue mucho más de lo que podíamos prever", ha explicado Fernández. Tras la aparición de las pinturas, contactaron a un historiador del arte que confirmó la existencia de un contrato de 1555 que detallaba el encargo al pintor navarro Juan Pérez de Landa para decorar el altar mayor. En la bóveda han emergido imágenes de ángeles, seres mitológicos y grecas con motivos vegetales y animales. Cristina Fernández describe cómo "los nervios están rodeados por unas franjas decorativas muy renacentistas de grotescos, sobre un fondo en grises, sobre un fondo rojo". Además, ha destacado que "alrededor de las claves, hay unas decoraciones maravillosas, también de grotescos, como unas ruedas decorativas gigantes". En los muros, el descubrimiento incluye cinco escenas de la Pasión de Cristo. Concretamente, se han identificado las representaciones de "la oración en el huerto, el desprendimiento de Cristo, la escena del camino al calvario, crucifixión, y por último, el llanto sobre Cristo muerto", según detalla la restauradora. En opinión de los expertos, estas pinturas son únicas ya que no hay hasta la fecha ningún otro caso en el que se conserven de este tamaño y amplitud en Gipuzkoa. Los trabajos de restauración del retablo y las pinturas comenzaron en 2022 y, una vez finalizados, el tesoro artístico ya puede ser visitado. La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Beasain ha organizado un sistema de visitas guiadas para que el público pueda disfrutar de este patrimonio recuperado, que se suma a la interesante oferta de conciertos que también alberga el templo.
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