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Panathinaikos, otra vez en el último suspiro, sobrevive a un colosal Valencia Basket (105-107) | Collector
Panathinaikos, otra vez en el último suspiro, sobrevive a un colosal Valencia Basket (105-107)
Cope Zaragoza

Panathinaikos, otra vez en el último suspiro, sobrevive a un colosal Valencia Basket (105-107)

Valencia Basket salió con Montero y Badio de inicio. Para evitar el poder atascarse y perder confianza. Además, Nunn, se cargó con dos faltas pronto, ante más agresividad ofensiva de Papi. El senegalés y Montero enchufaron tres triples rápido, para el 11-4. Otra historia. También De Larrea antes que Thompson. La respuesta verde con Osman y Hayes-Davis fue de aúpa, 14-15, minuto 6. Otro escenario y la misma fiereza de ambos. Costello empató el partido con un mate, a 22. Después de muchos golpes, 23-24, se cerró el primer asalto. Qué nivel. De ambos, con el mérito que tiene eso para los valencianos. Hayes-Davis estaba en plan estelar, pero también Montero. Qué locura los patines que le puso a Grigionis. Madre mía. Locura. Luego llegó el momento del niño, Larry. Ni un minuto el martes, estrella el jueves. Diez puntos, la tercera a Nunn y una demostración de personalidad y talento descomunal. Al descanso, 48-49. Malo, los tiros libres, 6 de 13. En estos partidos, eso puede obligar a remar más. Ocho de veintitrés en triples. El martes entraron seis en 40 minutos. Dos penetraciones valientes de Puerto y Badio, la de este con falta, puso un 52-49 para abrir el tercero. Pero Rogvapoulos, un secundario, metió dos triples para sostener a los verdes y mantenerlos por delante cuando las estrellas estaban con problemas para ver aro. El listón de contacto era ya casi de balonmano. Vaya batalla. Era para adaptarse constantemente y los dos lo hacían. Nunn trataba de sacar a Badio de partido. Playoff. Mientras un triple de Reuvers y una bandeja de De Larrea, provocaban un 65-62 que ponía el Roig Arena en pie. Precioso. Montero, 67-62, con magia. Y una bombita del mago, que trajo además la técnica a Ataman. Momento de partido. Aunque quedaba mucho. Falló Jean el libre, pero 69-62, minuto 29. Compensación con técnica a Costello. Y enseguida, Nunn y el insistente Rogkavopoulus lo empataron, 71-71. De infarto, y aún no había acabado el tercero. Y encima Juancho, con un triple sobre la bocina, puso el 71-74. Desgaste, ventajas, por detrás en el marcador. Panathinaikos, el pedigrí de equipo campeón. Pero Valencia Basket quería guerra. No se iba a rendir. El último empezó con polémica. Se saldó a favor de los verdes, qué raro, y Osman sobre la bocina puso un peligroso 71-77. Otra de Osman, 71-80. Pero Larry, de tres. Quince puntos para el niño. Tremendo. Y otro, 18, para el 77-80. Pero ellos no fallaban. 82-88, minuto 35. Y aún así, Valencia Basket latía, quería, y Montero acercaba a un 89-92, minuto 38. Taylor, en un escorzo agónico, empató a 92. Después llegó el triple de Kam… infartos, 95-92. Osman metió el empate en un tiro increíble. La última, de Nunn. A la prórroga. Entre nervios de uno y otro pasaron dos minutos. Nunn y Taylor, de líderes, 99-99. Reuvers, con un triple, puso un esperanzador 102-99, pero Hayes-Davis estaba de recital. Triple, otro y canasta ganadora sobre la bocina. Una puñalada en el corazón taronja. Enviado desde mi iPhone

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