El Periódico Extremadura
Natural de Puebla de Alcocer y con una larga trayectoria como padre guardión del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, fray Guillermo Cerrato Chamizo (13 de diciembre de 1945) se trasladó recientemente a Cáceres, donde está vinculado al colegio San Antonio de Padua y al convento de Santo Domingo. Reconocido en 2010 con la Medalla de Extremadura por su labor dentro de la Orden Franciscana, este año ha sido designado predicador del Novenario de la patrona cacereña. Desde su experiencia, reflexiona sobre el valor comunitario de esta celebración, la devoción mariana y la necesidad de recuperar el "bien ser y bien obrar" en una sociedad que, a su juicio, atraviesa una profunda crisis.
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