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La ciudad de Huesca celebra, como cada primero de mayo, su tradicional romería al santuario de Loreto. Se trata de la primera romería del año en la ciudad, un evento que congrega a numerosos fieles y autoridades para cumplir con la costumbre de la bendición de los términos, un rito con el que se pide por una buena cosecha y se pone en valor el sector primario y la agricultura de la provincia. El prior de la Cofradía de Loreto, Santiago Pardo, ha repasado el significado de la cita y ha aprovechado para denunciar el estado de abandono que, a su juicio, sufre la ermita. La romería honra a la familia Laurentina, ya que el santuario es considerado la cuna de San Lorenzo y el lugar donde vivieron sus padres, San Lorenzo y Santa Paciencia. Por ello, es una cita de gran arraigo popular que cuenta con la participación de los dos cabildos, el civil y el catedralicio, junto a las tres cofradías laurentinas (San Lorenzo, Loreto y Santo Cristo de los Milagros). Una romería muy numerosa que refleja el vínculo histórico de la ciudad con su entorno y sus tradiciones más profundas. Sin embargo, tras la celebración se esconde una realidad más amarga. Santiago Pardo ha lamentado que el interés por el santuario parece limitarse a momentos puntuales del calendario. "Nos acordamos de San Lorenzo y de la ermita en mayo y en las fiestas de agosto, pero la ermita está ahí todo el año", ha señalado. El prior critica la desconexión entre las palabras y los hechos, afirmando que, aunque "la ermita siempre hace mucha ilusión, todo el mundo se le llena la boca hablando de esta ermita, pero luego las palabras, pues son justas, las obras son justas". Pardo ha calificado la situación como "una pena", describiendo el lugar como "una ermita un tanto abandonada". Atribuye esta parálisis a la dificultad de coordinar a las instituciones implicadas. "El que se ponga de acuerdo el estatus civil con el estatus religioso es un poquito complicado, porque siempre hay hilos que cortar", ha explicado. Las críticas del prior no son nuevas y se apoyan en proyectos que nunca llegaron a materializarse. Pardo ha recordado que "había una promesa de un retablo y demás, pero yo creo que se ha quedado en agua de borrajas". Más allá de esa promesa incumplida, la cofradía lleva tiempo defendiendo una propuesta de mayor envergadura para revitalizar el complejo y darle un uso continuado durante todo el año. La gran apuesta es la creación de un centro de interpretación en la casa anexa al santuario. Según ha detallado Pardo, este espacio podría abarcar múltiples temáticas para atraer a un público diverso. "Estaría muy bien que la casa anexa se hiciese como un centro de interpretación, de San Lorenzo, la naturaleza, de cuando fue Castillo Republicano, que podría ser un centro de interpretación para dar gusto a todas las ideologías y todas las naturalezas", ha comentado. El principal obstáculo para este proyecto es la financiación. El prior ha confirmado que se realizó "una pequeña valoración" junto a la alcaldesa de Huesca y el resultado fue que el coste era elevado. A esto se suma el desafío del mantenimiento posterior, ya que "no solamente es hacerlo, que luego es mantenerlo". Pese al panorama, Santiago Pardo no renuncia a su objetivo y mantiene un hilo de optimismo. "Siempre son ideas que están ahí encima de la mesa, y, pues bueno, la idea y la esperanza es lo último que se pierde", ha afirmado, aunque reconoce la dificultad de que "se hagan realidad". La romería de este viernes se presenta, una vez más, como el escenario perfecto para que estas reivindicaciones vuelvan a resonar ante la corporación municipal y las autoridades eclesiásticas.
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