El Plural
El concepto de Universidad como lugar de emancipación de la clase trabajadora se lo debemos a finales del siglo pasado. Con la llegada del Estado del Bienestar a las democracias occidentales, miles de jóvenes pudieron acceder a un espacio hasta entonces exclusivo y que les permitió "escalar" en el ascensor social para, posteriormente, no solo obtener títulos, sino mejores condiciones laborales. Una idea, junto a otras tantas aportadas entonces, que venían a consolidar los estados sociales. Años más tarde, ¿se ha perdido esta pulsión juvenil? Los profesores universitarios Laura Teruel (Universidad de Málaga) y Manuel Blanco (Universidad de Sevilla), nos ayudan a dilucidar esta compleja reflexión. En España, en esas décadas de finales de siglo pasado hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria, pudimos comprobar de manera casi sistemática cómo la Universidad era casi una 'academia de politización juvenil'. Señalada por los sectores de derecha como adoctrinamiento y por los sectores de la izquierda como emancipación intelectual, la realidad es que la mayoría de los jóvenes reprodujeron conductas que, políticamente, podemos asociar a la izquierda de nuestro marco político mental. La juventud protestaba, se agrupaba, trabajaba colectivamente, reivindicaba derechos, hacía piquetes… la Universidad Pública se convirtió en un espacio donde la juventud se impregnaba de valores éticos, morales y políticos y que posteriormente aplicaban en su día a día. Hace apenas unos meses pudimos comprobar cómo el agitador ultra Vito Quiles se hizo un tour para continuar agitando odio en las universidades públicas. De ellas, visitó hasta tres andaluzas. Y si bien es cierto que se encontró con la oposición de parte del estudiantado, también hubo una gran parte de jóvenes que decidieron acudir para apoyar a este personaje. Una brecha importante que nos obliga a hacernos la siguiente pregunta: ¿Ha dejado la Universidad de ser de izquierdas? Para la profesora de Periodismo Político de la Universidad de Málaga, Laura Teruel, es una pregunta compleja, al igual que para el profesor de la Universidad de Sevilla, Manuel Blanco. Ambos periodistas de profesión -Blanco también es licenciado en Filología- reconocen que durante su etapa universitaria formaron parte de esos grupos estudiantiles que se organizaban para protestar y que ahora echan en falta. La memoria de una movilización que se desvanece Laura Teruel observa el panorama actual con una mezcla de análisis académico y nostalgia personal. Para ella, el cambio en el clima universitario es palpable. "Percibo menos movilización universitaria por parte del alumnado que en mis tiempos de estudiante", reflexiona. La profesora recuerda una universidad que funcionaba como un núcleo de irradiación de actividad constante. En su memoria quedan las proyecciones, los debates intensos sobre la situación en Gaza, el clamor del "No a la Guerra" o la movilización física para limpiar el chapapote del Prestige. Eran momentos donde la universidad no solo era un centro de estudio, sino un motor de conciencia global. Estudiantes ante la fachada del rectorado de la Universidad de Sevilla se manifiestan en apoyo al pueblo palestino / EP Teruel plantea una duda sobre el destino...
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