Collector
Luis Argüello, sobre la migración: "La dignidad no se negocia, cualquier maltrato, esclavitud o trabajo degradante ofende a Dios y a la humanidad" | Collector
Luis Argüello, sobre la migración:
Cope Zaragoza

Luis Argüello, sobre la migración: "La dignidad no se negocia, cualquier maltrato, esclavitud o trabajo degradante ofende a Dios y a la humanidad"

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha publicado una carta pastoral en la que aborda el debate de las migraciones desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia. En el texto, subraya que la dignidad humana y el bien común son las dos referencias básicas para iluminar la reflexión sobre la vida social y ofrecer criterios para la acción política de los ciudadanos. Argüello recuerda que la dignidad brota de la propia naturaleza humana y exige que se facilite a toda persona lo necesario para "vivir una vida verdaderamente humana". Critica todo lo que atenta contra la vida o viola la integridad de la persona, como las condiciones infrahumanas de vida, las detenciones arbitrarias, la trata de personas o las condiciones laborales degradantes. Del mismo modo, señala que de la dignidad, unidad e igualdad de todas las personas deriva el principio del bien común, entendido como el "conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección". Ambos principios, dignidad y bien común, son recíprocos e inseparables, y su consecución es imprescindible para la realización del otro. Sobre las migraciones, la carta cita el Catecismo de la Iglesia Católica, que establece el deber de las naciones más prósperas de "acoger en cuanto sea posible al extranjero que busca la seguridad y los medios de vida que no puede encontrar en su país de origen". A su vez, recuerda que el inmigrante está obligado a "respetar con gratitud el patrimonio material y espiritual del país que lo acoge". El texto también recoge las palabras del Papa León XIV tras su viaje a África, quien afirmó que los Estados tienen derecho a regular sus fronteras, pero que los migrantes deben ser tratados con respeto. El Papa interpeló directamente a los países más ricos: "¿Qué hacemos en los países más ricos para cambiar la situación en los países más pobres?" y añadió que "quizá a nivel mundial deberíamos trabajar más para promover una mayor justicia, igualdad y el desarrollo de estos países africanos, para que no tengan la necesidad de emigrar". Argüello destaca la necesidad de un discernimiento y el ejercicio de la prudencia política por parte de los ciudadanos y, especialmente, de los responsables públicos. En este sentido, cita de nuevo al Papa León XIV para diferenciar el testimonio religioso de las acciones políticas concretas: "ser cristiano en política no significa ser abiertamente confesional, sino permitir que el Evangelio guíe las decisiones que deben tomarse, incluso aquellas que no parecen obtener un consenso fácil". Finalmente, el presidente de los obispos españoles hace un llamamiento al diálogo "sin dejarnos atrapar por eslóganes polarizadores ni por la interpretación aún más polarizadora que algunos realizan a favor de sus intereses de poder".

Go to News Site