Cope Zaragoza
Este viernes entra en vigor el acuerdo de la Unión Europea con Mercosur, un pacto que elimina más del 90% de los aranceles entre Bruselas y los mercados de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. A pesar de las ventajas comerciales, los agricultores de varios países de la Unión Europea siguen considerando que el acuerdo es perjudicial para el sector primario. La gente del campo espera que el acuerdo no sea ratificado definitivamente por el Parlamento Europeo, que ha acudido al Tribunal de Justicia de la UE para preguntar sobre la legalidad del pacto. A partir de ahora, el campo europeo podrá exportar productos a los países del Mercosur sin pagar aranceles. De la misma forma, el viejo continente dará entrada a bienes y servicios de estos países, que tendrán que cumplir con los mismos requisitos que los producidos en Europa. La medida ha sido recibida con críticas del campo y dudas de los eurodiputados. Para la Comisión Europea, el acuerdo creará un mercado de 700 millones de personas en el que se liberalizarán más del 90 % de los aranceles actuales, algunos de forma inmediata desde este viernes y, otros, de forma progresiva a medida que vayan pasando los años. Bruselas calcula que el acuerdo permitirá aumentar las exportaciones anuales europeas a los países de Mercosur un 39 % en 2040, hasta los 50.000 millones de euros. La UE ha pactado medidas de salvaguarda para proteger a los agricultores europeos de posibles perjuicios que pueda ocasionarles la entrada en vigor del pacto, con la posibilidad de suspender temporalmente las preferencias arancelarias a productos agroalimentarios como la carne de vacuno, de pollo, el azúcar, los huevos o los cítricos. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, asegura en un comunicado que con el acuerdo los ciudadanos y las empresas de la Unión Europea obtendrán un beneficio "de inmediato", después de más de 25 años de que se iniciase la negociación. Afirma que "esta es una buena noticia para las empresas de la UE de todos los tamaños, una buena noticia para nuestros consumidores y una buena noticia para nuestros agricultores, que obtendrán nuevas posibilidades de exportación valiosas, mientras que al mismo tiempo estarán plenamente protegidos en sectores sensibles". El portavoz de comercio, Olof Gill, asegura que están vigilando la situación: "Estamos siguiendo de cerca la evolución de los precios, seguiremos haciéndolo, estaremos atentos a cualquier repercusión más amplia en el mercado de la Unión Europea, y si surge algún motivo de preocupación, lo abordaremos". Cabe recordar que el pacto se encuentra en una fase de aplicación provisional. El acuerdo está a la espera de que el tribunal de justicia europea se pronuncie sobre él para que su implementación sea definitiva.
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