INFORMACION
“No tengo el chichi para farolillos” no es una frase hecha delicada, pero precisamente por eso funciona. Tiene una contundencia difícil de igualar. Se dice cuando alguien está cansado, enfadado, saturado, triste o sencillamente sin ganas de aguantar más ruido del necesario. No significa sólo “no me apetece”. Significa algo más expresivo: no estoy en condiciones de fiestas, bromas, exigencias ni florituras.
Go to News Site